El juez escuchó al detenido por el crimen de Silvero y tomó una decisión que lo deja tras las rejas
La defensa pidió la libertad para el único detenido por el crimen de Jorge Silvero en El Alcázar. El juez analizó la causa y respondió con una decisión que lo mantiene tras las rejas.
El único detenido por el asesinato de Jorge Ramón Silvero, el vecino de 74 años de El Alcázar hallado sin vida el pasado 30 de septiembre en una obra en construcción, seguirá preso. La Justicia rechazó el pedido de excarcelación que había presentado la defensa y el sospechoso continuará alojado en dependencias policiales mientras avanza la investigación.
La medida la tomó el juez Manuel Balanda Gómez, del Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, luego de analizar los elementos incorporados a la pesquisa. La denegatoria se conoció horas después de que el detenido, identificado como Gustavo “Wachi” B. (28), pasara por audiencia indagatoria. En esa instancia se abstuvo de declarar y quedó imputado provisoriamente por el delito de homicidio simple.
Cómo murió Jorge Silvero
Silvero fue visto con vida por última vez el sábado 26 de septiembre, cuando asistió a un culto religioso. La principal sospecha de los investigadores es que fue abordado cuando regresaba a su casa, una vez terminada la ceremonia. Su cuerpo apareció cuatro días después, el miércoles 30, en una obra en construcción de la localidad, con signos de haber sido estrangulado de forma manual.
Los peritajes revelaron que la víctima se resistió durante la agresión. Entre sus uñas se encontraron restos de cabello que podrían servir para identificar al atacante. También se detectaron indicadores de un fuerte forcejeo previo a la asfixia.
En las inmediaciones del lugar donde fue hallado el cuerpo se tomaron muestras de manchas de sangre que serán cotejadas mediante estudios de ADN. El objetivo es establecer si, además de los rastros de la propia víctima, aparecen indicios de terceros.
El episodio en el kiosco que cobró relevancia
Uno de los puntos que podría pesar en el futuro procesal del detenido ocurrió la misma noche del sábado 26, cerca de la medianoche, en un kiosco de El Alcázar. En un primer momento el incidente pasó desapercibido para los uniformados de la comisaría local, pero días después, cuando se conoció el hallazgo del cuerpo de Silvero, empezó a tomar otra dimensión.
Según lo que se pudo reconstruir, el sospechoso habría llegado al comercio muy alterado, acompañado por alguien que lo trasladó en motocicleta. Después de pedir bebidas alcohólicas a la dueña del local, comenzó a desvestirse en la vereda y con un encendedor prendió fuego a sus prendas.
La comerciante alertó a la Policía, pero cuando los uniformados llegaron al lugar el sospechoso ya se había ido junto a su acompañante. Los investigadores evalúan la posibilidad de que haya sido una maniobra para eliminar rastros de sangre u otros indicios que lo vincularan al crimen. La propia kiosquera habría advertido manchas en la ropa del implicado que podrían haber sido de sangre, aunque eso ya no se podrá determinar porque las prendas fueron incineradas.
La detención tras la fuga por los montes
Gustavo “Wachi” B. fue arrestado en la tarde del viernes 2 de octubre tras un despliegue policial en el barrio Florida II. Las primeras averiguaciones de la Policía de Misiones, en especial de los miembros de la Dirección Homicidios que intervienen en la causa, permitieron llegar hasta el sospechoso.
Ese mismo viernes, mientras se aguardaba la autorización judicial, se montó una vigilancia en la vivienda donde el acusado vive con sus padres. Cuando la Policía intervino, el hombre intentó evadir a los uniformados y escapó hacia una zona de montes, donde fue arrestado minutos más tarde y puesto a disposición del Juzgado interviniente.
En el lugar, los investigadores secuestraron distintas prendas de vestir y teléfonos celulares que serán peritados por profesionales de la Secretaría de Apoyo en Investigaciones Complejas (Saic).