El interventor de Aguas Blancas reveló por qué se generan los conflictos con los bagayeros
Todos esperaban un conflicto por el control de la frontera, pero el interventor lo explicó con un término inesperado: choque cultural. Lo que dijo sobre el recambio de efectivos y los pasos clandestinos.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, atribuyó las recientes tensiones entre bagayeros, ciudadanos bolivianos y efectivos de las fuerzas federales a un "choque cultural" por las modalidades habituales de circulación de mercadería en la zona fronteriza.
En diálogo con Radio LUP 94.7, Zigarán explicó que el personal de Prefectura rota con frecuencia y llega desde distintos puntos del país sin conocer la dinámica particular del límite con Bolivia.
"Cada dos, tres o cuatro meses hay recambio total de prefectos. Imaginate, venís de otras provincias, bajás al río y te encontrás con 1.500 personas llevando de todo, en todo momento y lugar, sin pasar por Aduana, por pasos clandestinos", sostuvo.
Según el funcionario, ese escenario llevó a que algunos efectivos endurecieran los controles y los decomisos, lo que derivó en enfrentamientos con quienes trabajan trasladando mercadería. "Los tipos sintieron ese impacto y empezaron a quitar mercadería", expresó.
La necesidad de un equilibrio
Zigarán señaló que debe existir un punto medio en la aplicación de los controles y diferenció el objetivo del Plan Güemes contra el narcotráfico de la situación de los bagayeros. "No hay impunidad total para pasar lo que quieran, cuando quieran, ni tampoco el objetivo es sacar toda la mercadería que pase por los pasos ilegales", afirmó.
Con el tiempo, consideró, las partes empezaron a entender mejor las características de los controles y la lógica propia de la frontera.
Contrabando y narcotráfico en la zona
Las declaraciones se dieron en medio de nuevos procedimientos contra el tráfico de drogas, entre ellos un caso reciente en el que se detectaron estupefacientes ocultos en peluches de carpinchos.
El interventor advirtió que las organizaciones narcocriminales utilizan métodos variados para cruzar la frontera y mencionó antecedentes en transportes de carga. "Los camiones de banana que vienen de Ecuador, de vez en cuando vienen con 500 kilos de cocaína", ejemplificó.
También cuestionó el tránsito de camiones cisterna provenientes de Bolivia y sostuvo que la circulación de vehículos pesados genera dificultades sobre las rutas argentinas.
Críticas a los controles del lado boliviano
Por último, Zigarán planteó una diferencia entre los controles comerciales que Bolivia aplica a los argentinos y los que, según su visión, realiza sobre las mercaderías que salen de ese país. "Son muy estrictos a la hora de que los bolivianos nos compren a nosotros. Ahora, cuando es inversa la situación, no dicen nada", cuestionó.
El interventor remarcó que Aguas Blancas mantiene una intensa relación comercial con Bolivia y sostuvo que el desafío es fortalecer los controles fronterizos sin perder de vista las características sociales y económicas que históricamente atraviesan a la localidad.