El intendente que salió a bancar a Marita y negó que el PRO decida "desde Santa Rosa"
El intendente de Doblas salió a bancar a Marita MacAllister y a desactivar la interna en el PRO pampeano. Pero mientras él pide calma, en el partido crecen las voces que piden otra cosa. ¿Qué dijo sobre las decisiones que se toman en Santa Rosa?
Darío Monsalvo, intendente de Doblas, respaldó la candidatura de Marita MacAllister a la gobernación y salió a desactivar la interna en el PRO pampeano. El dirigente amarillo rechazó que las definiciones partidarias se tomen en la capital provincial y reivindicó el debate interno como parte natural de la construcción política.
Mientras el PRO de La Pampa empieza a delinear sus candidatos para el próximo proceso electoral, el nombre de MacAllister aparece como la principal apuesta del partido. Desde el macrismo provincial destacaron su voluntad de encabezar un frente amplio y señalaron su formación, capacidad de gestión y vocación de crecimiento como atributos para enfrentar "el tamaño del desafío" electoral.
Sin embargo, la definición no es unánime: conviven distintas miradas dentro del propio partido. En ese contexto, Monsalvo intentó relativizar las diferencias y negó que las decisiones estén digitadas por la conducción en Santa Rosa. "Como en cualquier agrupación política, obviamente que hay distintas miradas, distintos pareceres", dijo, y remarcó que el debate interno involucra a distintos sectores y voces. "No es que la decisión se toma en Santa Rosa o que está digitada por tres o cuatro personas", enfatizó.
Ruptura, ¿qué ruptura?
El intendente también buscó bajarle el tono a las versiones que hablaban de una posible ruptura. Según expresó, la postura es "continuar con las conversaciones y avanzar en la construcción de un espacio común, bajo la premisa de que el objetivo compartido es mejorar la vida de los pampeanos".
Consultado por la posibilidad de que otros dirigentes, incluso de afuera del PRO, sean considerados para encabezar la propuesta, Monsalvo sostuvo que no resulta extraño que existan distintas preferencias. Explicó que el PRO todavía "es un partido relativamente joven en términos de construcción política" y que, a diferencia de estructuras partidarias históricas, aún no cuenta con líneas internas consolidadas.
Además, recordó que durante el año pasado el espacio conformó una alianza con La Libertad Avanza, como antecedente de la disposición a construir acuerdos con otros sectores. Para el dirigente, ahora se abre una etapa destinada a fortalecer los equipos y, fundamentalmente, a elaborar una propuesta política que permita luego definir quiénes serán los nombres más adecuados para representarla.
El vínculo con la UCR
Otro de los puntos centrales de la estrategia opositora pasa por la relación con la Unión Cívica Radical. La UCR mantuvo durante el último fin de semana una reunión en la que también se abordó la posibilidad de conformar un frente electoral, y desde el PRO reconocieron que el radicalismo continúa siendo un socio político posible.
"Es uno de los partidos con los cuales siempre se ha integrado frente", señaló Monsalvo, al recordar el recorrido compartido durante distintos procesos electorales provinciales. La excepción, aclaró, fue la elección legislativa del año pasado.
El vínculo entre ambas fuerzas no es nuevo y, según explicó, se construyó "tanto a través de procesos de internas como mediante acuerdos de consenso. Esa experiencia acumulada podría facilitar ahora las conversaciones para conformar una nueva oferta electoral".
La situación también presenta diferencias según el ámbito territorial. Mientras que a nivel provincial las negociaciones pueden resultar más complejas, en las localidades pampeanas los acuerdos entre distintos sectores opositores se han alcanzado con mayor naturalidad. Según indicó, solamente en tres o cuatro pueblos fue necesario recurrir a internas para definir candidaturas, mientras que en la mayoría se llegó a acuerdos.
Con ese antecedente, el PRO pretende avanzar "en una estrategia que combine la definición de sus propios candidatos con la negociación con sus potenciales socios". La candidatura de MacAllister aparece así como la carta que el partido buscará poner sobre la mesa, aunque la definición final dependerá de la construcción del frente y de los acuerdos que puedan alcanzarse con las demás fuerzas.