El intendente llevó los créditos al Concejo, pero faltó el funcionario que debía explicar las cuentas
El intendente de Villa de Merlo fue al Concejo a defender el pedido de $1.000 millones para obras, pero el secretario de Hacienda no estuvo en la sala. La oposición exige que las obras y las condiciones del crédito queden por escrito: qué falta definir y qué se sabe del costo.
El intendente de Villa de Merlo, Leonardo Rodríguez, se presentó ante el Concejo Deliberante para defender tres proyectos de financiamiento municipal, pero lo hizo sin la compañía del funcionario que maneja el área económica: el secretario de Hacienda, Francisco Leiva, no estuvo en la sala.
Rodríguez llegó acompañado por el secretario de Gobierno y Deportes, Francisco Oviedo, quien siguió el tratamiento de las iniciativas. La ausencia de Leiva llamó la atención en una reunión donde se discutieron operaciones bancarias, endeudamiento y compromisos financieros para la administración local.
El contexto tampoco ayuda: la Municipalidad de Villa de Merlo atraviesa dificultades de liquidez, con atrasos en el pago de haberes a integrantes del gabinete y a otros funcionarios.
Qué destino tendría el dinero
El eje de la exposición fue el pedido de autorización para gestionar hasta $1.000 millones destinados a obras públicas. Según detalló el intendente, la mitad de esos recursos —unos $500 millones— se volcaría a infraestructura vial: pavimentación, repavimentación, hormigonado y tareas vinculadas al escurrimiento de aguas pluviales.
Otros $300 millones irían a una obra de infraestructura eléctrica, para la cual el municipio aportaría cerca de $110 millones adicionales. La inversión total anunciada para ese trabajo llega a $410 millones.
Los $200 millones restantes se usarían en nuevas plazas y en el acondicionamiento de espacios públicos ya existentes.
Rodríguez también se refirió a la finalización de la red de agua de Pantanillo, aunque aclaró que esa obra se financiaría con recursos propios y no con el crédito solicitado.
La oposición pidió que las obras queden por escrito
El principal cuestionamiento llegó cuando concejales opositores señalaron que el proyecto de ordenanza no identifica las obras concretas que el intendente enumeró durante su exposición. El texto del Ejecutivo fija destinos generales para el dinero, pero no incluye un listado preciso de intervenciones.
“Pónganlo por escrito lo que quieren hacer”, fue uno de los reclamos que se escucharon en la discusión. Desde la oposición insistieron en que la autorización para contraer deuda debe dejar en claro qué trabajos se van a realizar y cuáles serán los compromisos que asuma la Municipalidad.
También aparecieron interrogantes sobre el costo financiero de la operación, las condiciones de contratación y la capacidad de pago. En el intercambio no quedaron precisadas las tasas de interés ni el costo total que tendría el financiamiento para las cuentas municipales.
Rodríguez respondió que la autorización solicitada permitiría buscar las mejores condiciones entre las entidades financieras y afirmó que no tenía objeciones a incorporar modificaciones al articulado. De todos modos, defendió la facultad del Ejecutivo para decidir qué obras realizar.
Tres proyectos sobre la mesa
El crédito de $1.000 millones es solo uno de los tres proyectos que el intendente elevó al Concejo. Los otros dos contemplan una operación de leasing con el Banco Hipotecario y un acuerdo transitorio en cuenta corriente con el Banco Supervielle.
Rodríguez rechazó que el financiamiento para infraestructura deba equipararse con el destinado a gastos corrientes. Durante su intervención defendió la inversión en obras y sostuvo que los trabajos permanecerán más allá de su gestión.
El debate incluyó cruces entre oficialismo y oposición por las atribuciones del Ejecutivo y el rol de control del Concejo Deliberante. Desde el oficialismo se defendió la posibilidad de autorizar la gestión del crédito y exigir después la rendición de cuentas; los opositores, en cambio, reclamaron conocer antes las obras y las condiciones económicas.
