El insumo nuclear que Argentina quiere exportar: no es petróleo ni litio
¿Sabías que Argentina tiene la única planta de agua pesada de América Latina? Dos empresas quieren reactivarla con una inversión de US$120 millones. Los detalles.
Mientras el mundo busca alternativas al petróleo, Argentina apuesta por un recurso estratégico que pocos países producen. Dos empresas presentaron una inversión millonaria para reactivar la única planta de agua pesada de América Latina, ubicada en Neuquén.
El Gobierno nacional tiene sobre la mesa una propuesta privada de US$120 millones para volver a poner en marcha la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), que lleva sin producir desde 2017. La iniciativa, impulsada por las firmas Saesa y Spark, podría generar exportaciones por US$80 millones anuales, en un contexto global donde la demanda de este insumo crece por el auge de la energía nuclear.
El agua pesada es clave para estabilizar reactores de generación eléctrica, pero también se usa en la industria farmacéutica, la investigación científica y la fabricación de semiconductores. Su valor internacional ronda los US$70.000 por tonelada.
¿Qué es la PIAP y por qué es estratégica?
Inaugurada en 1993, la planta es propiedad de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y está operada por la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI). Es la única de su tipo en la región y, según Juan Bosch, CEO de Saesa, representa “un activo estratégico único en el mundo”. Con su reactivación, Argentina ingresaría al top 5 de productores globales, junto a Canadá, India, Rumania y China.
Bosch explicó que la planta actualmente le cuesta al país más de US$12 millones al año sin generar ingresos. La propuesta de Saesa-Spark contempla un plan de 36 meses para iniciar operaciones, y si recibe el aval oficial, la CNEA deberá llamar a una licitación pública para seleccionar al concesionario.
El rol de Vaca Muerta y el potencial agroindustrial
Para funcionar, la PIAP requerirá al menos 500.000 metros cúbicos diarios de gas, que se obtendrían de Vaca Muerta. “Tenemos fuerte interés en compradores de agua pesada, ya con acuerdos preliminares, y también de proveedores de gas”, señaló Bosch.
Además, no se descarta que en el futuro la planta pueda diversificarse hacia la producción de fertilizantes como amoníaco y urea, insumos clave para el agro. “En la medida que se avance con el agua pesada, se podrá explorar la viabilidad de incluir otros destinos”, sostuvo el empresario.
El Plan Nuclear lanzado por el Gobierno busca sumar inversores privados para desarrollar nuevos dispositivos y exportar combustibles e insumos nucleares. En ese marco, la reactivación de la PIAP se presenta como una oportunidad para posicionar a Argentina como proveedor global de materiales para uso pacífico de la energía nuclear.