El insólito tesoro verde que esconden los naranjos de Tucumán y deslumbró a la industria farmacéutica asiática
Lo que durante años fue una molestia en veredas y plazas, hoy es el foco de gigantes farmacéuticos de Asia. ¿Sabés qué esconden las pequeñas frutas verdes de los naranjos tucumanos?
Lo que durante años fue una molestia en veredas y plazas, hoy se convirtió en el foco de atención de gigantes farmacéuticos de Asia. Las pequeñas frutas verdes de los naranjos agrios tucumanos tienen un secreto que vale oro.
Las “bolillitas”, como se las conoce popularmente, son frutos inmaduros de Citrus aurantium que abundan en San Miguel de Tucumán y otras localidades. Su alto contenido de hesperidina, un flavonoide con propiedades circulatorias, despertó el interés de empresas de Vietnam y China, que buscan abastecerse de esta materia prima para suplementos medicinales.
¿Por qué las quieren?
La hesperidina se utiliza en tratamientos para problemas venosos y circulatorios. Los compradores exigen frutos de entre 1,5 y 2 centímetros de diámetro, cuando aún están verdes y concentran la máxima cantidad de compuestos bioactivos. Esa etapa específica de desarrollo es la más valorada por la industria.
Tucumán se perfila como una de las mayores reservas urbanas de naranjo agrio del país. Mientras ciudades bonaerenses como Azul, San Pedro y Pergamino recién comienzan a explorar su potencial, la provincia ya cuenta con una ventaja: una enorme cantidad de ejemplares en calles, avenidas y plazas, además de una larga tradición citrícola.
Lo que viene: análisis y oportunidades
Investigadores y organismos locales ya están analizando muestras para medir los niveles de hesperidina en los frutos tucumanos y compararlos con los de otras regiones. Los resultados podrían abrir una nueva fuente de ingresos para la provincia, basada en un recurso que hasta ahora pasaba desapercibido.
“Es una oportunidad única de transformar lo que era un problema en un beneficio económico”, señalaron fuentes del sector. Mientras tanto, las “bolillitas” dejaron de ser solo un estorbo para convertirse en el centro de una posible revolución farmacéutica.