El insólito planteo de Berni en el Senado que dejó al descubierto su pelea con Magario
Berni estalló en el Senado y dejó al descubierto su tensa relación con Magario. ¿Qué dijo que nadie esperaba?
El senador Sergio Berni aprovechó el debate por las licencias para exponer su enfrentamiento con la vicegobernadora Verónica Magario. “Estoy un poco mareado, no sé cuántos senadores somos”, lanzó en medio de una sesión que prometía ser tranquila.
Este miércoles, en la primera sesión ordinaria del Senado bonaerense, se trataron las licencias habituales. La vicegobernadora Verónica Magario dio inicio al período, y todo parecía encaminado hasta que Berni tomó la palabra.
El jefe del bloque oficialista cuestionó la legalidad de varias licencias, incluyendo la de Florencia Saintout, quien renovó su cargo en el Instituto Cultural. “O alguien modificó la Ley 501/9, porque la verdad no sé cuántos senadores somos. Tenía entendido que éramos 46”, disparó.
Berni también apuntó contra el tratamiento de las licencias de Diego Valenzuela y Gabriel Katopodis, asegurando que se votaron en sesiones donde los senadores no estaban legitimados. “Votamos la licencia de Valenzuela y después aparece el senador Valenzuela en el uso de comisiones”, remarcó.
Magario respondió que la licencia de Saintout se había votado en el período extraordinario, cuando se aprobó el presupuesto. Luego se votó la continuidad de Katopodis, y desde la presidencia recordaron que la licencia de Valenzuela había vencido. Berni pidió una moción para regularizar todo, pero fue rechazada.
¿Cómo empezó todo?
La interna entre Berni y Magario no es nueva. Todo arrancó en diciembre de 2025, cuando Teresa García dejó su banca para asumir en el Congreso. Berni tomó la jefatura del bloque y comenzó una cruzada contra la vicegobernadora.
El primer choque fue por las licencias de Valenzuela y Katopodis, aprobadas el 8 de diciembre, cuando los nuevos legisladores aún no habían asumido. Berni consideró que eso era ilegal y buscó exponer la falta de conducción de Magario.
La pelea escaló en marzo de este año, cuando Magario asignó las presidencias de comisiones clave a nombres que no eran los que impulsaba Berni. El senador la acusó de autoritarismo y, durante la conformación de la comisión de Seguridad, la llamó “Su excelencia la Vicegobernadora” en tono sarcástico.
La interna peronista sigue sin resolver y promete más capítulos en un año preelectoral.