El insólito plan de un empleado municipal en los canteros de la peatonal San Martín
¿Sabías que un empleado municipal usó los canteros de la nueva peatonal San Martín para cultivar marihuana? La insólita historia que quedó en el olvido tras el golpe de 1976.
En 1975, la calle San Martín al 500 se transformó en peatonal, pero lo que nadie imaginó es que sus flamantes canteros se convertirían en el escenario de un cultivo prohibido. Un empleado municipal de 27 años utilizó esos mismos espacios para sembrar marihuana.
Todo comenzó a mediados de 1975, cuando el microcentro de San Miguel de Tucumán empezó a renovarse. Las cuadras 500 y 600 de San Martín fueron declaradas peatonales permanentes, sumándose a la Vía Blanca de Muñecas. El proyecto incluía canteros con flores, bancos, papeleros y cabinas telefónicas, con el objetivo de modernizar el corazón comercial.
Fotografías de la época muestran a obreros municipales construyendo esos canteros, que luego se convertirían en un ícono del paseo. Pero pocos meses después, ocurrió algo inesperado.
¿Qué pasó en los canteros de la peatonal?
El 4 de marzo de 1976, una investigación policial detuvo a varios jóvenes acusados de cultivar y vender marihuana. En ese marco, se descubrió que un empleado municipal de 27 años, que estaba prófugo, había usado los canteros de la peatonal para sembrar los primeros almácigos de cannabis.
Según la investigación, las semillas llegaron desde la plaza La Recoleta, en Buenos Aires. El hombre preparó allí los almácigos y, en octubre de 1975, trasladó las pequeñas plantas a su domicilio, donde logró cultivar cuatro ejemplares para consumo propio.
El 9 de marzo de 1976, el empleado fue finalmente detenido. La investigación confirmó que los almácigos iniciales habían estado en los canteros de la esquina de San Martín y Muñecas, en pleno centro.
El contexto que silenció la historia
Poco después, el 24 de marzo de 1976, se produjo el golpe de Estado. El caso perdió repercusión pública y, con los años, se convirtió en una de las anécdotas más curiosas del centro tucumano, transmitida de generación en generación.

