El insólito giro en el caso Rasgido: su hermana no podía pagar un alquiler y de repente lo alquiló
La hermana de Rasgido dijo no poder pagar un alquiler, pero días después alquiló una casa para que el cura condenado cumpla prisión domiciliaria. ¿Qué pasó con su imposibilidad?
Un nuevo capítulo judicial sacude el caso del cura Renato Rasgido, condenado a 15 años por abuso sexual. El juez de Ejecución Penal N° 2, Eugenio Joaquín Acs Acuña, le otorgó nuevamente la prisión domiciliaria temporaria, pero un detalle llama la atención: su hermana, que antes aseguraba no poder afrontar un alquiler, de repente alquiló una vivienda para él.
¿Cómo se gestó la nueva domiciliaria?
Según la información a la que accedió El Ancasti, el jueves pasado el magistrado recibió el informe final del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) sobre el estado de salud de Rasgido. Los médicos determinaron que su cuadro es grave y que en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, Capayán, no pueden brindarle la asistencia necesaria. Por eso, Acs Acuña resolvió concederle la prisión domiciliaria, tal como había ocurrido el 12 de junio de este año.
En aquella oportunidad, Rasgido fue alojado en la Casa Parroquial de la Iglesia Santa Rosa de Lima, residencia del cura Julio Alberto Quiroga del Pino. Pero ahora, la familia propuso un domicilio particular alquilado por la hermana del condenado.
El misterio del alquiler exprés
Lo curioso es que, en el informe socioambiental realizado por una trabajadora social antes de la primera domiciliaria, la hermana de Rasgido había manifestado “la imposibilidad de afrontar un alquiler alternativo” y que la Casa Parroquial era “la única opción habitacional disponible”. Incluso el juez señaló las “limitaciones económicas” del sacerdote. Sin embargo, en cuestión de días, la familiar pasó de no poder pagar un alquiler a alquilar un inmueble para su hermano.
Hasta ahora, se desconoce si el juez Acs Acuña y el equipo de asistentes sociales indagaron sobre este cambio drástico que facilitó la nueva prisión domiciliaria.
La condena firme y los antecedentes
Rasgido fue hallado culpable el 3 de abril de 2024 por los jueces Miguel Lozano Gilyam, Silvio Martoccia y Mauricio Navarro Foressi, de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación. Lo condenaron por dos hechos de “abuso sexual simple” y dos de “abuso sexual con acceso carnal”, todos agravados por ser ministro de culto. La pena fue de 15 años de prisión, aunque mantuvo la libertad hasta que el fallo quedara firme en mayo de 2025.
Fue el primer sacerdote denunciado por abuso sexual eclesiástico en Catamarca. La denuncia, impulsada por la madre de un adolescente, se realizó en marzo de 2014 en Andalgalá.
En los fundamentos de la condena, la Cámara detalló: “Rasgido, valiéndose de su condición de sacerdote, manipuló deliberadamente al chico por medio de regalos y ayudas económicas, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad con el claro y único fin de satisfacer sus deseos sexuales. Ante la resistencia del adolescente tuvo que recurrir a la violencia y amenazas para doblegar su voluntad a fin de concretar su designio criminal”.
La Sala Penal de la Corte de Justicia confirmó la sentencia y rechazó el recurso extraordinario federal. Rasgido intentó una queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero no prosperó. Su condena ya está firme.