El insólito gasto del policía que robó la tarjeta de su colega
Un policía de San Juan fue condenado por robarle la tarjeta a su propio colega y gastar más de $74.000. No irá a prisión, pero las condiciones que le impuso la Justicia te van a sorprender.
Un efectivo policial de San Juan fue condenado por usar una tarjeta de débito de Mercado Pago que le había robado a su propio compañero de trabajo. La pena, sin embargo, no implica cárcel.
Martín Gómez, de 25 años, recibió tres años de prisión condicional tras admitir su responsabilidad en cinco consumos realizados con el plástico sustraído. La condena fue homologada por la jueza Verónica Gloria Chicón en el marco de un juicio abreviado.
Según la investigación, Gómez realizó operaciones por un total de $74.210 en distintos comercios de la provincia.
Cómo gastó el dinero
Los primeros movimientos se registraron en un lavadero y una gomería, donde pagó $16.000 y $14.000 respectivamente. Después usó la tarjeta en un maxikiosco: primero abonó $26.500 y luego $4.210. El quinto consumo fue de $13.500 en otro local.
La tarjeta pertenecía a Jorge González, el damnificado, quien además era colega de Gómez. El plástico apareció tirado en una cuneta y quedó incorporado a la causa.
Lo atraparon en su propio trabajo
El joven prestaba servicio en la Comisaría 17ª de Chimbas y fue detenido en esa misma dependencia, luego de una serie de allanamientos y secuestros de elementos vinculados al caso.
La Fiscalía, representada por Nicolás Schiattino, le atribuyó los delitos de hurto simple agravado por haber sido cometido por un funcionario público, en concurso real con estafas reiteradas, todo en perjuicio de González.
La defensa, a cargo de Gustavo Yáñez, llegó a un acuerdo con el Ministerio Público Fiscal para resolver el expediente mediante un juicio abreviado. Así, Gómez evitó el debate oral y aceptó la pena pactada.
Qué condiciones deberá cumplir
Al ser de ejecución condicional, la condena no implica prisión efectiva. Pero el policía deberá respetar una serie de reglas de conducta durante el período establecido.
Tendrá que fijar residencia, mantenerse alejado de la víctima y no establecer ningún tipo de contacto con ella, ni personal ni por ningún medio. Además, le prohibieron el consumo de estupefacientes y bebidas alcohólicas.