El informe secreto sobre el radar de Tolhuin y la base de Ushuaia que el Gobierno no quiere que veas
El Gobierno informó sobre el radar de LeoLabs en Tolhuin y la Base Naval de Ushuaia, dos proyectos estratégicos que generan debate por su vínculo con Estados Unidos y la cercanía a Malvinas.
El Gobierno brindó precisiones sobre el radar de LeoLabs en Tolhuin y la Base Naval Integrada de Ushuaia, dos expedientes que generan suspicacias por su cercanía con Malvinas y el alineamiento con Estados Unidos. En un informe de gestión ante Diputados, Defensa aclaró que el radar sigue sin operar y que cualquier cooperación futura se limitará a marcos de transparencia y control parlamentario.
¿Qué dice el informe sobre el radar de Tolhuin?
El Ministerio de Defensa sostuvo que el radar, instalado por la empresa estadounidense LeoLabs, no está operativo. La cartera que conduce Carlos Presti afirmó que formulará una recomendación a Jefatura de Gabinete con criterios “estrictamente técnicos, jurídicos y de resguardo de la defensa y el interés nacional”. No convalidó su rehabilitación, pero tampoco la descartó.
El informe también critica el trabajo realizado en 2023 por Jorge Taiana y Juan Martín Paleo, al que califica de “graves deficiencias técnicas y metodológicas”. En cambio, se apoya en informes de ENACOM y CONAE de octubre de 2024 para sostener que el radar solo puede seguir satélites y desechos orbitales, no vigilar blancos terrestres, aéreos o marítimos de baja altura.
La polémica por la participación británica
La respuesta oficial busca desactivar el costado más sensible: la eventual injerencia británica. Según el informe, LeoLabs es de capitales estadounidenses, la participación británica es “mínima y pasiva” y no hay ciudadanos británicos en la conducción ni acceso del Reino Unido a los datos. Además, el acuerdo previo con Londres expiró en marzo de 2025 y no existe vinculación con Five Eyes, la alianza de inteligencia que integran Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
¿Qué pasa con la Base Naval Integrada de Ushuaia?
El Gobierno ratifica que la base sigue siendo un eje prioritario de la política de defensa nacional, vinculada con la presencia soberana en el Atlántico Sur y la logística antártica. El informe enumera avances concretos: planimetría inicial, estudios, movimientos y nivelación de suelo, basamento, platea y traza parcial de la red sanitaria. Sin embargo, admite que la fase inicial, pautada para dos años, avanza según la disponibilidad financiera y está supeditada a la programación y a la caja del Estado.
El Ejecutivo reconoce que el financiamiento principal proviene del FONDEF, aunque Defensa admite que el fondo continúa operando sin asignación automática. También informa que la inversión en material y equipamiento estratégico representa alrededor del 11% del presupuesto total de Defensa. Es decir, la base mantiene prioridad estratégica, pero sin un esquema financiero sólido.
La trastienda: el vínculo con Estados Unidos
Según pudo saber TN, en la Casa Rosada sigue en pie la idea de avanzar con Ushuaia a través de algún tipo de acuerdo técnico con Estados Unidos, bajo una lógica similar a la aplicada con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército norteamericano en la Hidrovía. Esa hoja de ruta viene desde el inicio de la gestión y convive con la negativa oficial a reconocer instrumentos ya firmados. El informe niega el acuerdo cerrado, no la intención política de seguirlo explorando.
Ese movimiento se inserta en una profundización más amplia del vínculo militar y de seguridad con Washington. El ministro Carlos Presti desarrolló actividades en Estados Unidos en marzo y el Ministerio de Seguridad ya puso en marcha el CRIACO con respaldo financiero estadounidense.