El incendio del Ayuntamiento de Limoges ya tiene dos detenidos: uno tenía un prontuario que complica todo
Un trabajador de la construcción con antecedentes por agredir a un policía y un hombre de 66 años detenido en su casa: así llegó la investigación al incendio que hizo caer el campanario del Ayuntamiento de Limoges.
Dos hombres quedaron tras las rejas por su presunta responsabilidad en el incendio que arrasó buena parte del histórico Ayuntamiento de Limoges, en el oeste de Francia. La fiscalía local los imputó y un juez dispuso prisión preventiva para ambos.
El fuego se desató el 17 de octubre, en el marco de una ola de protestas contra el costo de vida que derivó en disturbios, saqueos y ataques a edificios públicos y comercios en distintas ciudades francesas.
Qué delitos les atribuyen
Según la fiscalía, los sospechosos están siendo investigados por la destrucción del edificio municipal y por un presunto intento de homicidio contra un agente de policía, entre otros cargos. La pesquisa busca establecer el grado de participación de cada uno en el ataque.
El primero en caer fue un trabajador de la construcción de 34 años, detenido el martes en un operativo en el que intervino la unidad de elite de la Policía Nacional francesa (RAID). El hombre registraba antecedentes por un episodio de violencia contra un policía durante una manifestación y estaba señalado por sus presuntos vínculos con la ultraizquierda radical.
El segundo sospechoso, de 66 años, fue arrestado en su domicilio.
Un edificio de casi dos siglos
El Ayuntamiento de Limoges, inaugurado en 1833, sufrió daños severos. Antes de que comenzara el fuego, los manifestantes rompieron ventanas y forzaron la entrada al edificio. Las llamas destruyeron gran parte de la estructura y provocaron el derrumbe del campanario.
Las movilizaciones del 17 de octubre, motorizadas por el descontento ante la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, reunieron a millones de personas en todo el país. Hubo disturbios, vehículos incinerados y miles de detenidos.
La disputa política que reabrió el caso
El episodio volvió a encender la discusión en Francia sobre la violencia policial durante las protestas. El alcalde de Limoges, Guillaume Guérin, apuntó contra sectores de la ultraizquierda, mientras la Justicia sigue avanzando en la investigación de las responsabilidades individuales.