El ICE apura la máquina: quiere 3.000 detenciones por día y ya movió las reglas de los controles vehiculares
Un agente del ICE recibe la orden verbal: hay que sumar 1.000 detenciones por día hasta llegar a las 3.000. Mientras la agencia persigue ese número, un memorando interno cambió de golpe las reglas para frenar autos en la calle. Lo que dice el documento y por qué los controles vehiculares quedaron en el ojo de la tormenta.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se puso una meta ambiciosa para este octubre: llegar a 3.000 arrestos diarios. La directiva, transmitida de forma verbal, apunta a sostener ese ritmo y a escalar hasta las 19.000 detenciones semanales, según reveló CNN a partir de dos fuentes familiarizadas con la orden.
El objetivo implica sumar unos 1.000 arrestos por jornada al promedio reciente de 2.000, una cifra que la agencia ya había intentado alcanzar antes sin conseguirlo.
La meta semanal contempla menos operativos los fines de semana, cuando baja la cantidad de agentes en servicio. Como referencia, a fines de junio el ICE había registrado poco más de 12.500 arrestos en una semana, de acuerdo con datos del Deportation Data Project citados por CNN.
Sin cuotas, pero con objetivos
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que existan cuotas obligatorias de arrestos. Las autoridades de la administración de Donald Trump sostienen que las cifras son objetivos operativos y que los oficiales no reciben sanciones si no los cumplen.
El secretario del DHS, Markwayne Mullin, defendió la política migratoria y aseguró que la prioridad es detener a personas con antecedentes delictivos graves. Pero también afirmó que los agentes deben arrestar a quienes encuentren sin autorización migratoria, más allá de cuántos años lleven residiendo en el país.
Cómo hace el ICE para ampliar sus redadas
Una investigación de Reuters identificó las herramientas que usan los agentes federales para estirar el alcance de los operativos. Entre los mecanismos principales aparecen la cooperación con policías locales, el uso de tecnología para localizar personas y el intercambio de información entre organismos del gobierno.
Durante el verano boreal, los oficiales hicieron controles de tránsito junto a fuerzas policiales locales. También concretaron detenciones en domicilios, lugares de trabajo, tribunales de inmigración y en citas migratorias habituales.
Otro recurso es la información que aporta la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Sus alertas permitieron identificar en aeropuertos a personas con visas vencidas, incluso cuando después pidieron asilo o iniciaron trámites para regularizar su situación. Según datos internos examinados por Reuters, más de 1.200 personas fueron arrestadas por el ICE a partir de avisos de la TSA hasta comienzos de junio.
El cambio también se notó en el perfil de los detenidos. Los registros del Deportation Data Project muestran que las personas con condenas penales representaron menos de una cuarta parte de las capturas de julio de 2026. En diciembre de 2024, ese grupo concentraba casi el 60% de los arrestos. La pesquisa de Reuters documentó un aumento de detenciones de inmigrantes sin antecedentes penales, entre ellos personas sin condenas ni cargos criminales, algunas con solicitudes de asilo pendientes o trámites de residencia permanente patrocinados por familiares estadounidenses.
Tres récords seguidos y una traba: las deportaciones no acompañan
El DHS publicó el 2 de septiembre un comunicado con las estadísticas de detenciones migratorias del verano boreal de 2026 y confirmó que agosto marcó el tercer récord mensual consecutivo. Las cifras oficiales fueron 43.900 arrestos en junio, 50.208 en julio y 50.925 en agosto.
Mullin destacó los resultados y dijo que los agentes seguirían con las operaciones para localizar, detener y deportar a quienes no tienen autorización para permanecer en el país. Sin embargo, el crecimiento de los arrestos no se tradujo en un aumento proporcional de las expulsiones.
Reuters revisó datos preliminares del gobierno federal y encontró que las deportaciones se mantuvieron cerca de las 1.200 diarias, un promedio similar al de mayo, cuando el ICE había hecho unos 19.000 arrestos menos en el mes. La diferencia responde a las dificultades legales para expulsar de inmediato a personas con solicitudes migratorias pendientes o sin órdenes de deportación. Los funcionarios consultados también mencionaron la falta de vuelos disponibles y las restricciones de algunos países para recibir deportados.
Nuevas reglas para los controles vehiculares
En paralelo al aumento de los operativos, el ICE modificó sus instrucciones internas sobre controles de tránsito y persecuciones. Según informó Associated Press, un memorando enviado a la División de Operaciones de Control y Deportación (ERO) prohibió las persecuciones de alta velocidad y puso condiciones más estrictas para interceptar autos.
Las restricciones llegaron después de varios enfrentamientos entre agentes federales y conductores. En el último año, los oficiales dispararon en más de una docena de incidentes de ese tipo, con al menos cuatro fallecidos y varios heridos.
CNN también accedió a instrucciones internas que fijaron dos requisitos para los operativos vehiculares: los agentes deben completar capacitaciones específicas antes de detener vehículos, y los autos usados en esos procedimientos deben contar con luces y sirenas.
Un portavoz del ICE negó que las instrucciones representen una nueva política operativa. Explicó que la conducción de la agencia emite recordatorios periódicos sobre los procedimientos y aseguró que los controles vehiculares continuarán.
Más detenciones, más infraestructura
La intensificación de los arrestos también elevó las necesidades de infraestructura. Según CNN, el DHS publicó durante septiembre una solicitud de contratación de empresas para desarrollar instalaciones temporales destinadas al procesamiento y alojamiento de inmigrantes detenidos.
El documento contempla tres tipos de espacios: unidades de detención temporales para alojar personas bajo custodia, espacios para entrevistas y procedimientos administrativos, e instalaciones para celebrar audiencias virtuales ante tribunales de inmigración.
La solicitud justificó la ampliación de la capacidad de procesamiento por el incremento de las operaciones. No obstante, un portavoz del DHS declaró a CNN que el organismo no tenía nuevos planes de instalaciones para anunciar en ese momento.