El hospital que se convirtió en un salvavidas para los chicos con problemas respiratorios
Con el 60% de las camas ocupadas por cuadros respiratorios, este hospital tucumano se convirtió en un refugio para chicos y sus familias. ¿Qué tiene de especial su atención?
En medio de un aumento de enfermedades respiratorias en niños, el Hospital de Lomas de Tafí se ha transformado en un pilar fundamental. Con un 60% de sus camas ocupadas por cuadros respiratorios, el lugar no solo ofrece tecnología y especialistas, sino un acompañamiento humano que emociona hasta a las madres más asustadas.
¿Qué está pasando en el Hospital de Lomas de Tafí?
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, recorrió las áreas de internación pediátrica junto a la directora Lía González, la subdirectora Mariela Fisicaro y el equipo de salud. Allí constató el funcionamiento de la terapia pediátrica y dialogó con las familias. “Los chicos y las madres están muy contenidos y contentos”, afirmó el funcionario, destacando que reciben pacientes derivados de toda Tucumán y provincias vecinas.
Medina Ruiz subrayó el compromiso del personal: “Encontramos niños muy bien contenidos y familias agradecidas. Eso refleja el enorme trabajo con profesionalismo y empatía”.
La demanda que no para
La directora Lía González reveló que cerca del 60% de las camas pediátricas están ocupadas, mayormente por patologías respiratorias, una tendencia que se intensificó en las últimas semanas. El hospital recibe derivaciones de distintos niveles de atención para garantizar una respuesta rápida a los casos que necesitan cuidados especializados.
María Belén Véliz, enfermera a cargo de la terapia intermedia, explicó que la mayoría ingresa por infecciones respiratorias y que los resultados son alentadores: “Tenemos cuatro niños en proceso de destete de oxígeno y los resultados vienen siendo muy buenos”.
Voces que emocionan: el lado humano de la atención
Verónica Martínez llegó sin conocer el hospital y, tras una semana de internación con su hijo, no puede dejar de agradecer: “Estoy maravillada por todo. Las enfermeras, las doctoras, todos. Mi hijo evolucionó muy bien y ya nos vamos a casa”. También destacó los pequeños gestos: “Les regalaron remeras, dibujos y actividades. Eso hace que se olviden de la tristeza”.
Jessica Corbalán viajó desde Santiago del Estero con su hijo Luciano, afectado por una crisis respiratoria. “Vine sin conocer el lugar y me encontré con una atención única. Estar lejos de casa y tener un hijo enfermo da miedo, pero acá encontramos contención y mucho cariño”, relató. “Las enfermeras están pendientes de todo, nos explican cada paso y siempre nos hacen sentir acompañados”, agregó.
Estos testimonios reflejan una realidad que se repite a diario: equipos comprometidos que combinan calidad médica, seguimiento permanente y cercanía con las familias, bajo la política sanitaria del Ministerio de Salud Pública que conduce Luis Medina Ruiz, siguiendo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo.