El hospital de Bariloche la operó con 1,3 kilos y evitó que la trasladen: qué tenía la beba
La beba había nacido con 29 semanas y pesaba apenas 1,3 kilos. Cuando los fármacos no funcionaron, el hospital Ramón Carrillo consiguió que un cardiocirujano viajara desde Neuquén para operarla. Ahora hay que esperar 48 horas para saber cómo sigue.
El hospital Ramón Carrillo de Bariloche realizó una cirugía de alta complejidad a una beba prematura de 1,3 kilos y evitó su derivación a otro centro. La intervención, que duró casi una hora, se concretó este viernes por la mañana y estuvo a cargo de un cardiocirujano que viajó desde Neuquén.
Desde la institución advirtieron que se trataba de "una situación clínica de alta complejidad que comprometía su vida". La beba, identificada como Priscilla, nació con 29 semanas y hoy tiene 33 semanas de vida.
El procedimiento consistió en el cierre de un ductus arterioso, un vaso sanguíneo que conecta la aorta con la arteria pulmonar durante el desarrollo del feto y que permite que la sangre evite los pulmones, que no están activos antes del nacimiento.
Qué es el ductus arterioso y por qué había que operar
El médico neonatólogo Martín Vega explicó que después del nacimiento ese conducto se cierra solo en los primeros días de vida, cuando el bebé empieza a respirar. "Sin embargo, en los bebés prematuros, eso puede persistir y es como si fuera un canal que hace porque pasa más sangre a los pulmones", aclaró.
En una primera instancia se intenta el cierre con fármacos. Cuando eso no funciona, se avanza con la cirugía. "Esta debe ser la tercera cirugía en el hospital de Bariloche. Pero siempre dependemos de que pueda venir el cardiocirujano. Se habló con el doctor Trossero y aceptó venir a operar", valoró Vega.
El especialista a cargo fue Felix Trossero, un barilochense radicado en Neuquén, que viajó acompañado por la cardiocirujana Idara Zezular, también de Neuquén. Vega destacó su trayectoria y recordó que tiempo atrás realizó una capacitación en Canadá.
El neonatólogo remarcó que, si bien la Neonatología del hospital Ramón Carrillo es de complejidad 3B —la más alta—, a veces no hay especialistas disponibles para este tipo de intervenciones. "O hay que derivar al bebé que en este caso pesó 1,3 kilos", dijo.
El estado de Priscilla y la espera de 48 horas
Sobre la evolución de la beba, Vega informó que su estado "es muy bueno, está estable, aunque permanece con el respirador y con medicación para garantizar el correcto funcionamiento del corazón". De todos modos, aclaró que hay que esperar 48 horas para conocer cómo sigue.
Desde la dirección del hospital destacaron el operativo: "La cirugía es un ejemplo de la capacidad de respuesta de nuestro sistema de salud, cuando los equipos profesionales, la infraestructura y los recursos disponibles se articulan para resolver situaciones complejas".
También resaltaron "el compromiso y la labor de todos los equipos que participaron de esta intervención" y subrayaron que, cuando la complejidad lo requiere, "acercamos al especialista al paciente y fortalecemos la capacidad de respuesta del hospital".

