El homenaje a los inmigrantes que dejó su huella en las calles de Villa María
El Día del Inmigrante no se quedó en un acto protocolar: la ciudad quedó marcada con un gesto concreto que pocos esperaban. ¿Dónde aparecieron los baldosones y qué historias rescatan?
Villa María conmemoró ayer el Día del Inmigrante con un acto que tuvo como eje reconocer el aporte de las comunidades extranjeras a la identidad local. La celebración no se quedó en el discurso: incluyó la colocación de baldosones conmemorativos en puntos históricos de la ciudad.
La actividad central se desarrolló en la plaza Independencia, donde el intendente Eduardo Accastello estuvo acompañado por funcionarios municipales y referentes de las colectividades eslava, vasca, italiana, balear, española, israelita, sirio-libanesa y de la familia piamontesa.
“Abrimos los brazos”
En su mensaje, Accastello resaltó el carácter plural de la ciudad y el legado de quienes llegaron desde distintos puntos del planeta. “Villa María es una ciudad maravillosa que desde el inicio fue generada a partir de nuestros abuelos, bisabuelos y de gente que fue llegando de distintos lugares del mundo. Nosotros no cerramos las puertas, abrimos los brazos”, sostuvo.
El intendente agregó: “Hoy seguimos siendo una ciudad abierta, plural y generosa, que recibe a quienes vienen a estudiar, a trabajar y a construir su vida, sin olvidar las raíces, la cultura y las tradiciones de quienes llegaron antes. Felicitaciones por hacer tanto por vuestras instituciones y gracias por lo que hacen por la ciudad”.
Y cerró: “En Villa María somos así: cada uno puede tener un pensamiento distinto, pero todos queremos una comunidad en paz, vivir bien y tranquilos, sabiendo que venimos de distintas tierras, pero elegimos esta que nos gusta y queremos tanto”.
Daniel Gortari, vicepresidente del Centro Vasco Euzko Etxea, expresó su orgullo por la conmemoración y destacó la permanencia de las tradiciones. “El Centro Vasco cumple este año 80 años, tenemos alrededor de 300 socios y seguimos trabajando para mantener viva nuestra identidad y nuestras raíces”, agregó.
En tanto, Raquel Mercadal Mir, de la Asociación Española, valoró el trabajo conjunto entre las colectividades. “Es muy bueno que las colectividades se junten y trabajen unidas. Es importante conocer también los lugares y las historias de las demás comunidades”, señaló.
La referente recordó que vivió muchos 4 de septiembre como organizadora de la fiesta y destacó el acompañamiento actual de la gestión municipal. “Amo Villa María, mis padres nacieron acá y durante muchos años tuve la posibilidad de recorrer la ciudad como docente y conocerla desde diversos lugares”, confesó.
Un recorrido por la memoria
Tras el acto, se realizó un recorrido por sitios emblemáticos vinculados con la llegada y el arraigo de los inmigrantes. Allí se colocaron baldosones con reseñas históricas que recuerdan a instituciones, comercios y personas que forjaron la identidad local.
Las intervenciones se hicieron en Tienda Los Vascos (Buenos Aires e Hipólito Yrigoyen), Casa Diva (Corrientes 1068, en memoria de León Gornitz), Asociación Familia Piamontesa (Alem 257), Círculo Italiano (25 de Mayo 2751, en memoria de Ugo Rosignioli), Sociedad Italiana (Mendoza 533, en memoria de Horacio Cabezas), Dante Alighieri, Casa Balear, Panadería Independencia (Mariano Moreno y Mendoza), Casa España (Mitre 82), Sociedad Sirio Libanesa (José Ingenieros 1567, en memoria de Oscar Naief) y Asociación Eslava, Chopería Palevich (French y Costanera).