El hombre que lo sabía todo sobre Watergate guardó un secreto durante 33 años: ¿quién era realmente ‘Garganta Profunda’?
Mark Felt, el número dos del FBI y fuente anónima conocida como ‘Garganta Profunda’, reveló en 2005 su identidad tras 33 años de silencio. Su información fue clave para destapar el caso Watergate, que llevó a la renuncia del presidente Richard Nixon en 1974.
El 17 de junio de 1972, cinco hombres fueron arrestados en el edificio Watergate. No eran ladrones comunes: eran agentes al servicio del presidente Richard Nixon. Lo que parecía un simple robo terminó destapando el mayor escándalo político de Estados Unidos, y en el centro de todo estuvo un informante anónimo conocido como ‘Garganta Profunda’.
Ese informante era Mark Felt, el número dos del FBI, quien durante más de tres décadas guardó el secreto de su identidad. Felt se decidió a hablar recién en 2005, a los 91 años, en una entrevista con la revista Vanity Fair. Allí dijo: “Yo no soy Garganta Profunda. Yo soy el tipo al que ellos llamaron Garganta Profunda”.
¿Quién era Mark Felt?
Nacido en Idaho en 1913, Felt se graduó como abogado y entró al FBI en 1941. Investigó a la mafia de Nevada y Las Vegas, supervisó la Academia del FBI y llegó a ser el segundo al mando detrás de J. Edgar Hoover. Cuando Hoover murió en mayo de 1972, Felt esperaba ser nombrado director, pero Nixon designó a L. Patrick Gray, un aliado político. Esa frustración, según muchos analistas, lo motivó a filtrar información a la prensa.
El encuentro con Bob Woodward
Woodward, entonces un joven periodista del Washington Post, había conocido a Felt en 1969, cuando ambos trabajaban en la Casa Blanca. El periodista recordó aquel primer encuentro: “Tenía una voz estupenda y confiada”. Años después, cuando Woodward cubría el caso Watergate, Felt se convirtió en su fuente anónima. Para comunicarse, usaban un código: si Woodward quería verlo, colocaba una maceta con un banderín rojo en el balcón de su departamento. Si Felt quería hablar, Woodward debía buscar un reloj dibujado en la página 20 del New York Times, que indicaba la hora de la cita.
Las reuniones se realizaban en el garaje Rosslyn, en Arlington, Virginia. Allí, Felt le dio a Woodward una de las frases más célebres del periodismo de investigación: “Sigan la pista del dinero”.
El secreto que Nixon conocía
Lo más sorprendente es que la identidad de ‘Garganta Profunda’ no era un misterio para Nixon. En conversaciones grabadas en la Casa Blanca, el jefe de gabinete H. R. Haldeman le dijo al presidente: “Las filtraciones vienen del más alto nivel… De Mark Felt”. Nixon preguntó por qué lo haría, y Haldeman respondió: “Quiere ser director del FBI. Si lo enfrentamos, renunciará e irá a la televisión a contar todo lo que sabe. Y lo sabe todo”. Nixon, entonces, preguntó si Felt era católico. Haldeman dijo que era judío, y Nixon replicó: “Cristo, poner un judío allí…”.
La investigación que derribó a un presidente
Woodward y su colega Carl Bernstein siguieron la pista del dinero y descubrieron que el asalto a Watergate estaba financiado por el Comité de Reelección de Nixon. El 9 de agosto de 1974, Nixon se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en renunciar, para evitar un juicio político por obstrucción a la justicia.
El caso Watergate no solo cambió la historia política de Estados Unidos, sino que también redefinió el periodismo de investigación. Como dijo Bernstein: “Todo empezó porque Bob dio un paso adelante para escuchar mejor. Es una buena receta para el periodismo”.

Felt murió el 18 de diciembre de 2008, a los 95 años, en un hospicio de Santa Rosa, California. Su legado, sin embargo, sigue vivo: el de un funcionario que, movido por la ambición o la conciencia, decidió revelar la verdad.