El hijo del Cuchi Leguizamón sube al escenario y revela lo que casi nadie sabía de su padre
¿Qué revela el hijo del Cuchi Leguizamón sobre su padre que casi nunca cuenta en público? El martes, la Casa de la Cultura abre sus puertas para una nueva edición del homenaje, con entrada libre y gratuita.
La Casa de la Cultura de Salta volverá a llenarse de música y memoria. El martes, desde las 20.30, la sala Juan Carlos Dávalos (Caseros 460) será escenario de una nueva edición del homenaje al Cuchi Leguizamón, con entrada libre y gratuita.
Sobre el escenario estarán Quique Yance, Mariela Narchi, Daniel D'Amico, Fabricio Dioli, el Coro Black Salta, Lautaro D'Amico y Luis Leguizamón, hijo del homenajeado y responsable de poner en escena el espectáculo.
La cita coincide con un nuevo aniversario del nacimiento del músico salteño, ocurrido el 29 de septiembre de 1917. Gustavo "Cuchi" Leguizamón falleció en la misma ciudad el 27 de septiembre de 2000, y su obra —atravesada por el folclore, la poesía y la innovación musical— sigue siendo un pilar de la identidad cultural salteña.
"Cuando se trata de tu sangre, la emoción es la principal protagonista"
Luis Leguizamón no oculta lo que significa subir a ese escenario. "Cuando se trata de tu sangre, la emoción es la principal protagonista", aseguró, y explicó cómo nació la propuesta: "Lo iniciamos a quince años del fallecimiento de mi padre, la idea era festejar musicalmente su cumpleaños. El mismo público nos obligó a continuar con la propuesta luego de la desaparición física del Cuchi. Cada temporada esperamos ansiosos la llegada de esta fecha".
El folclorista también se detuvo en la figura de su padre como maestro de vida. "Fue una persona muy generosa. Siempre me aconsejaba con las cosas cotidianas de la vida y era hermoso compartir su tiempo porque siempre quedaba alguna enseñanza. Era un continuo aprender a su lado, era un maestro. Él me enseñó a escuchar música clásica, a distinguir los instrumentos que sonaban en la grabación".
La política, el Che y Allende en su obra
Luis repasó el vínculo de su padre con la política: "Su vida y la política fueron siempre de la mano, fue diputado en el gobierno de Ricardo Durán; también ministro de Cultura durante el mandato de Roberto Romero". Y enumeró dos ejemplos que quedaron en su cancionero: "En su obra, La chacarera del expediente le canta a la revolución de Salvador Allende, mientras en La vidala del lloro la compuso para el Che Guevara".
El Cuchi renunció a su cargo de ministro cuando la Cámara de Diputados le negó la partida de dinero para actividades como el relanzamiento del Festival Latinoamericano en Salta.
Su producción fue tan vasta como rigurosa: de las 108 composiciones, 40 están en el cancionero popular argentino. A la inspiración la acompañó el trabajo, y la zamba Maturana —compuesta con Manuel Castilla— le llevó diez años.
"El Cuchi compuso con letras propias y de numerosos poetas como Juan Carlos Dávalos, Manuel J. Castilla, Armando Tejada Gómez, Pablo Neruda, Miguel Ángel Pérez, César Fermín Perdiguero, Jorge Luis Borges, Jacobo Regen, Antonio Nella Castro, Hugo Alarcón, Walter Adet, José Ríos, Raúl Aráoz Anzoátegui y Jaime Dávalos, en una cantidad hasta ahora conocida de ciento cuarenta y tres temas", detalló Luis.
El recorrido del músico incluye hitos concretos: en 1937 se fue a estudiar abogacía a la Universidad Nacional de La Plata; en 1943 conoció a Manuel Castilla, el poeta salteño con quien construiría una amistad clave y una sociedad creativa; en 1944 egresó como abogado y volvió a Salta, donde viviría el resto de su vida.
"Tanto en el humor que siempre filtraba la comunicación de las ideas, como en la entrega alegre a la fatalidad del destino humano, mi papá representó sobre todo la inteligencia del hombre criollo y su concepción del fenómeno de la vida. Entregó un legado musical que trascendió fronteras y géneros musicales. Gran conversador, memorioso y a la vez inventor de historias apasionantes, con gracia dionisíaca y carcajadas de retumbo, mi padre dejó, aparte de su música, el legado de su pensamiento", cerró Luis Leguizamón.