El hierro de 49 centímetros que destrozó el cráneo de un policía: dos detenidos imputados por homicidio
¿Sabías que el arma homicida fue un hierro de 49 centímetros que tuvieron que cortar en el hospital? Los detalles del crimen que conmocionó a Santa Fe.
La Justicia imputó a Agustín Amarilla y Julio César Salazar por el homicidio calificado del efectivo Eduardo Damián López, ocurrido durante una final de fútbol en Carcarañá. La fiscalía sostiene que lo atacaron por la espalda con una barra de hierro que se incrustó en su cráneo. Ambos seguirán presos 120 días.
¿Qué pasó en la final de la Liga Cañadense?
El domingo pasado, tras el partido entre Cremería y Sportivo Las Parejas, se desataron graves disturbios. Hinchas agredieron a jugadores del equipo visitante, y cuatro policías intervinieron para frenarlos. En ese momento, Eduardo Damián López recibió un golpe mortal en la cabeza.
Según la autopsia, el ataque fue con un hierro de 49 centímetros que los médicos del hospital de Carcarañá tuvieron que cortar para poder trasladar al agente al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), en Rosario. Allí se confirmó la muerte cerebral.
La imputación y la prisión preventiva
En la audiencia realizada en los Tribunales de Cañada de Gómez, el fiscal Juan Pablo Baños acusó a Amarilla y Salazar de homicidio calificado por ser contra un integrante de una fuerza de seguridad en ejercicio de sus funciones. El juez dispuso 120 días de prisión preventiva mientras avanza la investigación.
La fiscalía no descarta nuevas detenciones. Se analizan registros audiovisuales y testimonios para determinar si hubo más involucrados en el salvaje ataque.
La historia de Eduardo López
Eduardo Damián López tenía 35 años, era padre de dos hijas y prestaba servicio en la Policía de Santa Fe. El domingo fue destinado al operativo de seguridad de la final. Tras recibir el golpe, permaneció internado en estado crítico hasta el lunes, cuando falleció. Su familia decidió donar sus órganos, un gesto que conmovió a toda la provincia.
Su muerte reavivó el debate sobre la violencia en el fútbol del ascenso. La Liga Cañadense suspendió todas sus actividades, y la Justicia actuó con allanamientos que llevaron a la detención de los dos imputados.