El hermano del intendente balearon a un hombre y quedó detenido: el dato que complica su historia
El hermano del intendente de Coronel Rosales ya tenía pedido de captura y un prontuario que incluye amenazas con granada. Ahora, un nuevo episodio lo vuelve a meter en problemas: esto fue lo que encontraron cuando lo atraparon.
Ramiro Aristimuño, hermano del intendente de Coronel Rosales, fue detenido este viernes acusado de balear a un hombre en Punta Alta. El episodio ocurrió cerca de las 14 en una vivienda de la calle 11 de Septiembre al 100, cuando la víctima, de 31 años, atendió la puerta y recibió un disparo en el muslo izquierdo.
Según informó la policía, el llamado al 911 alertó sobre un herido de arma de fuego. Al llegar, los efectivos de la Policía Comunal y la SUB DDI local dialogaron con el hombre, quien relató que Aristimuño, de 42 años y conocido suyo, le disparó y luego lo golpeó en la cabeza con la culata del arma.
La víctima fue trasladada al hospital sin riesgo de vida. En su declaración, mencionó que la pelea venía de vieja data y que estaría relacionada con una disputa sentimental por su actual pareja, una joven de 21 años.
La fuga y la captura
Tras el ataque, Aristimuño escapó en un auto gris que no era suyo. Pero no duró mucho: personal de la SubDDI local, con apoyo de móviles de la Jefatura comunal, lo interceptó más tarde y lo detuvo junto a su cómplice, Matías Ballesteros, de 43 años.
En el procedimiento secuestraron el vehículo, tres armas de fuego, municiones, marihuana, cocaína, una balanza de precisión y dinero en efectivo. Todos los involucrados fueron trasladados a la Comisaría local, donde además detectaron que Aristimuño tenía un pedido de captura vigente por robo calificado.
Un prontuario que no pasa desapercibido
La historia de Aristimuño, conocido como “El Rata”, incluye varios episodios violentos. En 2015, lo persiguieron 13 kilómetros desde Grünbein hasta la ruta 51: iba en un auto de alta gama y le secuestraron droga y el arma reglamentaria de un guardiacárcel.
Al año siguiente, esquivó un control vehicular a toda velocidad, abandonó el auto y descartó una granada. Pero la cosa no terminó ahí: irrumpió en una casa, privó de la libertad a una familia y amenazó con detonar el artefacto. Finalmente se entregó.
En septiembre de 2017 lo detuvieron por golpear a un hombre entre tres y disparar al aire en el barrio Albatros 27. En diciembre del mismo año, otra vez por escaparse de un control vehicular.
En 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca lo absolvió en una causa por comercialización de drogas, junto a otros dos acusados. La decisión llegó después de que los jueces declararan nulo un allanamiento de 2019, y Aristimuño recuperó la libertad.