El heredero del Sapo Saravia: cayó el nuevo jefe narco de Villa Banana acusado del crimen del policía federal
El heredero del Sapo Saravia ya está tras las rejas. ¿Qué pasó la noche del crimen que conmocionó a Rosario?
Eduardo Muñoz, señalado como el nuevo capo del narcomenudeo en Villa Banana, quedó detenido este viernes imputado por el asesinato del subinspector Rodolfo Manfredi. Junto a él, su hijo Thiago, menor de edad, fue procesado pero recibió prisión domiciliaria. La audiencia, realizada en los Tribunales Federales de Rosario, formalizó la investigación contra ambos y sumó dos nuevos acusados al clan Muñoz.
¿Quién es Eduardo Muñoz?
Según la Fiscalía, Muñoz es la continuidad de la estructura que lideraba Dalmacio “Sapo” Saravia, condenado por narcotráfico. Tras la caída de Saravia, Muñoz pasó de un rol secundario a organizar el acopio y distribución de drogas en el sector comprendido entre 27 de Febrero, Avellaneda, Rueda y Felipe Moré, los antiguos terrenos de Patio Triángulo.
En 2023 ya había sido condenado como partícipe secundario en una causa por venta de drogas. Ahora, los fiscales Matías Scilabra y Gonzalo Ruggeri lo acusan de liderar una asociación ilícita que imponía su dominio mediante amenazas y violencia.
La noche del crimen
El 11 de junio, cerca de las 23.30, los agentes Rodolfo Manfredi, Emilio Gómez Villafañe y Ricardo Barrios realizaban tareas de civil en Gutenberg y bulevar 27 de Febrero. Fueron descubiertos por integrantes de la banda, que comenzaron a silbar para alertar al grupo y les exigieron que se fueran.
“A mitad de camino, por Gutenberg, empezaron a venir y me decían: «váyanse, váyanse»”, declaró Barrios. “Mientras nos retiramos, les dije «el último recurso es el fierro»”. Un “petiso” sacó un arma y disparó. Manfredi recibió tres balazos en la espalda y murió en el lugar. Gómez Villafañe resultó herido de gravedad y Barrios salió ileso.
Un testigo afirmó que antes del ataque se escuchó: “Cobani, ustedes no son de acá, toque banda”. La expresión, que significa retirarse, fue seguida por la emboscada.
Los otros acusados
Con estas imputaciones ya son cuatro los integrantes del clan Muñoz procesados. Jorge Gustavo Muñoz (“Morcilla”) y Luis Miguel Muñoz están detenidos como partícipes del ataque. Mario “Costra” Peralta (25) está acusado de robar el arma y el celular de Manfredi tras el crimen.
La organización, según la acusación, incluía al menos otras diez personas con apodos como Colombiano (señalado como sicario), Diente de Lata, Mojarra, Borrachín, Toto y Bebe.
El control territorial
Los fiscales describieron una banda que no solo vendía cocaína y marihuana, sino que ejercía control mediante amenazas a vecinos. Testimonios reservados indican que Muñoz utilizaba viviendas para almacenar armas y drogas, y que quienes se negaban a colaborar eran intimidados con armas de fuego.
En los allanamientos posteriores al crimen, se secuestraron cocaína fraccionada, marihuana y varias armas, entre ellas una pistola Bersa calibre .22 posiblemente vinculada a la escena del ataque.
Las penas que enfrentan
Eduardo Muñoz fue imputado por asociación ilícita agravada, comercialización de estupefacientes, homicidio calificado de un miembro de una fuerza de seguridad, dos tentativas de homicidio calificado y tenencia ilegítima de armas. El juez Carlos Vera Barros dictó un año de prisión preventiva efectiva.
Thiago Y. M., definido como un “pibito sanguinario”, fue imputado por los mismos delitos como integrante de la organización, pero recibió arresto domiciliario con medidas de control debido a su minoría de edad.