El guante tecnológico de estudiantes tucumanos que promete revolucionar el tratamiento del Parkinson
Estudiantes de una escuela técnica tucumana diseñaron un guante que promete cambiar el seguimiento de pacientes con Parkinson. Lo presentaron ante el ministro de Salud y ya piensan en nuevas aplicaciones que podrían beneficiar a más personas: el detalle, en la nota.
Un grupo de alumnos de séptimo año de la Escuela Técnica N.° 1 de Río Seco presentó ante el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, un proyecto que busca mejorar la calidad de vida de las personas que padecen Parkinson. Se trata de un guante inteligente capaz de medir y registrar los temblores de los pacientes, una iniciativa que nació en las aulas y que ya captó la atención de las autoridades sanitarias.
El encuentro, que se realizó en el Ministerio de Salud Pública, permitió a los jóvenes mostrar dos desarrollos elaborados en el marco de la modalidad Electrónica de su escuela. El primero acercamiento entre los estudiantes y el ministro se produjo durante la ExpoCon, donde Medina Ruiz se interesó en conocer en profundidad el trabajo de estos alumnos.
¿Cómo funciona “Mano Estable”?
El proyecto central se llama “Mano Estable” (Stable Hands) y consiste en un guante equipado con tecnología de registro que monitorea los movimientos involuntarios de la mano. Los datos recolectados se almacenan en una plataforma web, lo que permitiría al profesional de la salud contar con información objetiva sobre la evolución de los temblores: si aumentan, disminuyen o se mantienen estables.
Según explicaron los estudiantes, esta información podría ser clave para el seguimiento de cada paciente y para evaluar futuras estrategias terapéuticas. La iniciativa surgió durante las prácticas profesionalizantes, a partir de la búsqueda de una problemática concreta que pudieran abordar desde su especialidad.
“Surgió la idea de crear algo que pueda revolucionar el área de medicina”, contó Fátima Raiden, una de las desarrolladoras del proyecto, quien señaló que la presencia de una persona con Parkinson en la localidad despertó el interés del grupo por abordar esta problemática.
“Es un dispositivo de ayuda de rehabilitación para personas con Parkinson. Se encarga de monitorear, a partir de una página web, los datos del paciente y permite observar cuándo el temblor comienza a avanzar mucho más”, explicó Raiden.
Los desarrolladores del proyecto son Fátima Raiden, Leonel Muñoz, Candela Caligari y Micaela Fernández, todos estudiantes de séptimo año de la Escuela Técnica N.° 1 de Río Seco.
Orgullo y compromiso de la comunidad educativa
El director de la escuela, José Luis Ruiz, expresó su orgullo por el trabajo realizado y agradeció al ministro y a su equipo por generar este espacio de encuentro. “Ellos han visibilizado una necesidad en la sociedad y, con la concreción de estos proyectos, damos fe de que estos chicos quieren ayudar. Esa es la idea principal”, sostuvo.
Ruiz destacó el compromiso de toda la comunidad educativa: “Hay mucho trabajo de parte de los alumnos, de los docentes y de los padres. Mucho apoyo, mucha pertenencia y esas ganas de ayudar al prójimo”.
Por su parte, el vicedirector Francisco Ariel Fernández explicó que los proyectos nacen como parte de las prácticas profesionalizantes, pero también como una oportunidad para que los estudiantes identifiquen necesidades concretas de la sociedad y busquen soluciones desde los conocimientos adquiridos en la escuela. “Ellos nos muestran una problemática que hay en la sociedad e intentan dar una solución desde su especialidad, en este caso, Electrónica”, señaló.
Nuevas aplicaciones: la posible adaptación para pacientes con ACV
Durante el encuentro, surgió la posibilidad de adaptar parte de esta tecnología para personas que atravesaron un ACV, con el objetivo de estimular músculos y acompañar procesos de rehabilitación. “Tomamos todas las ideas. Fue una charla muy enriquecedora que tuvimos como docentes y también los alumnos”, afirmó Fernández.
Del encuentro participaron los estudiantes desarrolladores, docentes, autoridades de la Escuela Técnica N.° 1 de Río Seco, el supervisor de Educación Técnica y el delegado comunal de Río Seco, Luis Mendoza. También estuvieron presentes autoridades del Ministerio de Salud Pública, entre ellas los subsecretarios Marcelo Montoya y Cristina Majul, la directora de Coordinación Técnica, Natalia Santilli; la directora general de Gestión Sanitaria, Dive Mohamed, y el supervisor de la dirección general de Gestión Sanitaria, Juan Heredia.
La experiencia puso en valor el trabajo que realizan las escuelas técnicas en la formación de jóvenes capaces de investigar, diseñar, desarrollar y convertir una idea en un prototipo con potencial impacto social. Para los estudiantes, el proyecto representa mucho más que una práctica educativa.
“Estamos orgullosos de hacer algo que pueda ayudar a las personas, para que puedan sufrir menos y para que esta problemática tenga más visibilidad”, cerró Fátima Raiden.