El gremio petrolero apuntó contra Pablo González: "Acordó pasar 400 millones de dólares a la caja de Santa Cruz"
YPF producía 3,79 millones de metros cúbicos en Santa Cruz y el gremio apunta a un acuerdo de 400 millones de dólares que, según denuncian, terminó en la caja de la Provincia. La respuesta de Günchenen a Pablo González no dejó nada librado al azar.
El secretario general del Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER), Rafael Günchenen, respondió con dureza a los cuestionamientos del expresidente de YPF y exvicegobernador de Santa Cruz, Pablo González, y reveló un acuerdo que, según la conducción gremial, marcó el destino de la actividad en la cuenca santacruceña.
Desde el SIPGER remarcaron que la desinversión en los yacimientos maduros no fue una decisión reciente, sino que respondió a un esquema financiero pactado entre la conducción de YPF y el Ejecutivo provincial anterior. En ese marco, señalaron que durante la gestión de González se acordó el traspaso de 400 millones de dólares desde la petrolera estatal hacia la caja del Gobierno de Santa Cruz, entonces encabezado por Alicia Kirchner.
Ese dinero, según la denuncia sindical, debía haberse destinado a sostener la producción y a desarrollar formaciones clave como la D-129, el Neocomiano y el no convencional en Palermo Aike.
Números en rojo: el desplome productivo entre 2015 y 2023
El impacto de esa reorientación de fondos se reflejó en la productividad de los yacimientos locales. De acuerdo con los registros del sector, en 2015 YPF producía 3,79 millones de metros cúbicos de petróleo en la cuenca santacruceña, mientras que para 2023 la cifra cayó a 2,24 millones de metros cúbicos.
Esa reducción superior al 40% en los volúmenes extraídos se tradujo en la paralización progresiva de equipos de perforación y en la pérdida sostenida de puestos de trabajo en los yacimientos del norte provincial.
"Los petroleros miramos los pozos y los equipos, no solo los balances. Mientras se tomaban esas decisiones, Santa Cruz perdía actividad día a día", enfatizaron desde la organización gremial.
Respecto al Plan Andes impulsado por YPF para retirarse de las áreas convencionales —proceso que afectó no solo a Santa Cruz sino también a provincias como Chubut, Mendoza, Neuquén y Tierra del Fuego—, el sindicato sostuvo que las decisiones de desinversión y salida se resolvieron en los despachos de la operadora y fueron convalidadas por las autoridades políticas de su momento, lo que imposibilitó un freno unilateral desde el ámbito laboral.
Mantenimiento de equipos y el origen del escenario político actual
A diferencia de lo ocurrido en otras jurisdicciones del país, donde la retirada de la petrolera estatal derivó en el cese total de operaciones en diversos bloques, la representación sindical destacó que en Santa Cruz se logró mantener la actividad de los equipos mediante negociaciones sobre esquemas de productividad y eficiencia con las contratistas, evitando un colapso mayor en el empleo petrolero.
Ante los cuestionamientos sobre el posicionamiento del gremio frente a la administración nacional, desde el SIPGER devolvieron el impacto político: remarcaron que la llegada de Javier Milei a la Presidencia de la Nación fue consecuencia directa de las fallas de gestión, la crisis económica y los errores políticos del gobierno que integró y defendió el propio González.
De cara a la nueva etapa productiva, la conducción del gremio confirmó que trabaja con las operadoras que asumirán las áreas de la cuenca —como Clear y Patagonia, entre otras— con la exigencia de que ejecuten inversiones reales, incorporen equipamiento de última tecnología y avancen de manera concreta en el desarrollo no convencional de Palermo Aike y las formaciones profundas de la provincia.