El gol que desató el llanto: la tragedia familiar que golpeó a Cody Gakpo antes del Mundial
Cody Gakpo anotó y rompió en llanto. Lo que pocos saben: la pérdida que sufrió días antes del partido. ¿Cómo sigue su historia en el Mundial?
Un gol que parecía una celebración se convirtió en un mar de lágrimas. Cody Gakpo, delantero del Liverpool y figura de Países Bajos, abrió el marcador ante Marruecos en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y, tras el 1-0, se desplomó en el césped. No era solo emoción deportiva: detrás de su llanto hay una historia de dolor que conmovió al mundo del fútbol.
Hace apenas unos días, su pareja, Noa van der Bij, anunció que había perdido el embarazo. En un desgarrador mensaje en redes sociales, escribió: “Con nuestros corazones rotos, les compartimos la devastadora noticia de que nuestro bebé falleció durante el embarazo. Elijah Raphael Gakpo, por siempre amado, por siempre nuestro hijo”. La publicación desató una ola de apoyo de fanáticos y colegas.
Abrazos que hablan más que las palabras
Cuando Gakpo marcó, sus compañeros —titulares y suplentes— corrieron a abrazarlo en el área. No fue un festejo cualquiera: fue un gesto de contención. Las imágenes muestran al neerlandés sollozando mientras sus compañeros lo rodeaban, en un momento que trascendió lo deportivo.
La Real Federación Neerlandesa de Fútbol también se pronunció. “Estamos con Cody y su familia. Es una situación privada muy triste. Le apoyamos en todo lo que podemos”, señalaron en un comunicado, pidiendo respeto por la intimidad del jugador.
¿Se bajará del Mundial?
A pesar del golpe emocional, Gakpo decidió seguir concentrado con la selección. Fue titular en los tres partidos de la fase de grupos y marcó dos goles en la goleada 5-1 ante Suecia. Su rendimiento lo convirtió en pieza clave para el equipo neerlandés de cara a la fase eliminatoria, donde ya dejó su huella con el gol ante Marruecos.
El apoyo de sus compañeros y el respaldo institucional fueron fundamentales para que el atacante del Liverpool continúe en la competencia, demostrando que, a veces, el fútbol también es un refugio.




