El Gobierno insiste con eliminar las PASO y promete llevarlo al Congreso: qué pasa con los aliados
La Casa Rosada ya tiene fecha para llevar el proyecto al Congreso, pero la negociación con el PRO sigue abierta y define el futuro de las primarias.
El oficialismo redobla la apuesta por la reforma electoral y confirmó que la próxima semana llevará al Congreso el proyecto para eliminar las PASO, pese a que todavía no tiene asegurado el respaldo de sus aliados. La meta es que la nueva normativa quede lista antes de los comicios de 2027.
La titular del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, adelantó que la reforma política será la próxima iniciativa que impulsarán, después de haber conseguido la aprobación de 67 pliegos judiciales y cinco tratados internacionales.
Qué propone el proyecto
El punto más conflictivo es el fin de las primarias, pero el texto también introduce cambios en el financiamiento de los partidos. Desde la administración libertaria argumentan que las PASO tienen un alto costo y poca utilidad, por lo que avanzar con su eliminación sería una forma de aliviar al Estado y a los votantes.
El intento no es nuevo. A lo largo de 2025 hubo varias gestiones para eliminarlas, pero la falta de apoyo obligó a Javier Milei a conformarse con una suspensión para ese año, cuando además se implementó la Boleta Única de Papel (BUP) en todo el país. Meses después, el Ejecutivo envió otra propuesta para derogarlas definitivamente, que volvió a chocar con resistencias.
En mayo pasado se barajó una nueva suspensión, pero finalmente se impuso la idea original: sacar las PASO de manera permanente.
El respaldo de algunos gobernadores
Con Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete, el oficialismo sumó el apoyo de algunas provincias, aunque a cambio de mantener mecanismos para resolver las internas en cada territorio. Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos, cuestionó el costo de las primarias y consideró importante “aliviar la carga que implica para los ciudadanos la obligación de concurrir a votar en múltiples instancias”.
En sintonía, el sanjuanino Marcelo Orrego opinó que “los tiempos cambian” y que esa herramienta ya no sería útil, mientras que el correntino Juan Pablo Valdés anticipó que acompañará el proyecto de la Casa Rosada.
Bullrich, por su parte, sostuvo tras la sesión del jueves: “Suspenderlas o eliminarlas es más o menos lo mismo, porque lo que se está discutiendo es sobre cuál es el sistema electoral del año que viene”.
La tensión con el PRO
El tema sigue generando tirantez, sobre todo con el PRO, que todavía no define su postura. El partido de Mauricio Macri negocia con el oficialismo una alianza electoral a nivel nacional y la forma en que se elegirán los candidatos en cada distrito.
En un primer momento, el PRO planteó que las primarias sean optativas para quienes tengan internas, pero la posición cambió cuando Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, llamó al expresidente para proponerle crear una mesa de trabajo con el objetivo de afianzar el vínculo entre ambas fuerzas y formalizar la alianza.
Bullrich también advirtió que mantener las PASO implicaría adelantar la campaña, lo que le quitaría al Ejecutivo “cuatro meses de gestión” en un año que, a su entender, “va a estar prácticamente perdido”.
El oficialismo, aún sin un panorama cerrado, aseguró que seguirá juntando apoyos para la reforma política.