El Gobierno apuesta a un nuevo rumbo: Ravier debuta como vocero y bajan la tensión con Bullrich
¿Podrá Ravier sacar el foco del caso Adorni? El Gobierno baja la tensión con Bullrich y prepara el debut del nuevo vocero con un perfil más técnico. Los detalles de la jugada que busca relanzar la comunicación oficial.
El Ejecutivo nacional busca descomprimir la interna con Patricia Bullrich y prepara el lanzamiento de Adrián Ravier como vocero presidencial. La jugada apunta a relanzar la comunicación oficial con un perfil más técnico y menos confrontativo, mientras intentan evitar que el faltazo de la senadora a la reunión con Manuel Adorni escale el conflicto.
“Ella va a hacer ese juego y lo tenemos claro. No hay razón para romper”, deslizan en la Casa Rosada. La lectura interna es que Bullrich acumuló poder de negociación y que su vínculo con Balcarce 50 será más áspero de cara a 2027, pero que el oficialismo necesita equilibrio para sostener las reformas en el Congreso.
¿Por qué no fue Bullrich a la reunión con Adorni?
La ausencia de la jefa del bloque libertario en el Senado se interpretó como una nueva señal de distancia, pero no como un quiebre. En el entorno del Presidente admiten que la senadora viene marcando diferencias por el caso del jefe de Gabinete, la estrategia parlamentaria y otros episodios recientes. Sin embargo, la consideran una pieza clave para negociar con aliados y ordenar la Cámara alta.
En la mesa política del primer mandatario también observaron que los bloques dialoguistas evitaron avanzar contra Adorni en Diputados. El PRO, la UCR y sectores provinciales no dieron quórum en la sesión especial que buscaba interpelarlo y censurarlo. La interpretación oficial es que los aliados no quieren cargar con la responsabilidad de una remoción formal, aunque puedan acompañar críticas públicas.
El debut de Ravier: menos confrontación, más gestión
Mientras tanto, el Gobierno ultima los detalles para la primera conferencia de prensa de Adrián Ravier como vocero presidencial. “Estamos trabajando para que sea esta semana”, aseguran en Nación. El economista ya mantuvo reuniones en Balcarce 50 con Adorni, Santiago Caputo y el nuevo secretario de Prensa, Fabián Fernández, para definir el formato y el tono de su debut.
La idea es que Ravier tenga un perfil menos confrontativo y más técnico que el de Adorni. “Es positivo que sea más tranquilo y del interior. La gente no tolera más lo pedante”, amplían en el oficialismo. En el Ejecutivo creen que ese cambio de estilo puede ayudar a descomprimir una comunicación que quedó paralizada por el caso del jefe de Gabinete.
Ravier ya se mostró con Milei en un evento de la Fundación Faro, pero en la Casa Rosada buscan que su verdadero debut político sea la conferencia de prensa. El objetivo es instalar una nueva etapa comunicacional con foco en economía, gestión y reformas, y evitar que cada aparición quede absorbida por preguntas sobre las declaraciones juradas, los viajes y la situación judicial de Adorni.
Agenda económica y legislativa: los próximos pasos
En la mesa chica del Presidente sostienen que el caso Adorni “lo definirá la Justicia” y que la tarea del oficialismo ahora debe ser recuperar iniciativa. Para eso, trabajan en una agenda de anuncios económicos que permita mostrar gestión. Uno de los temas es la flexibilización de los créditos en dólares: el Banco Central modificó la normativa para que los bancos puedan otorgar financiamiento en moneda extranjera a clientes sin ingresos en dólares, siempre que cuenten con garantías de sujetos habilitados, como exportadores.
Otra señal es la habilitación para tomar deuda por hasta US$5000 millones. El decreto publicado en el Boletín Oficial faculta a Economía a avanzar con operaciones de financiamiento en dólares con entidades internacionales y garantías parciales de organismos multilaterales. El Gobierno lo enmarca en la estrategia para reducir el costo de financiamiento del Tesoro y reforzar la cobertura de vencimientos, en la antesala de pagos previstos para julio.
La agenda legislativa incluye el Súper RIGI, la ley de Zonas Frías, la Ley Hojarasca, la reforma electoral y proyectos de propiedad privada, pliegos judiciales y ascensos diplomáticos. En el Ejecutivo admiten que el caso Adorni trabó parte de esa dinámica, pero sostienen que no pueden paralizar el envío ni el tratamiento de reformas por la crisis del jefe de Gabinete. Además, Federico Sturzenegger trabaja en un nuevo paquete de desregulación que Milei quiere enviar al Congreso en las próximas semanas.
La Casa Rosada busca combinar tres frentes: contener el conflicto con Bullrich, relanzar la comunicación con Ravier y sostener la agenda de reformas. Saben que la senadora seguirá diferenciándose cuando lo considere conveniente, pero creen que romper con ella abriría un frente innecesario en el Senado. La instrucción interna es bajar la tensión y convivir con los matices. Adorni sigue sostenido por Milei y Karina Milei, pero ya no concentra la comunicación oficial. Bullrich mantiene poder propio y margen para desmarcarse, pero sigue siendo necesaria para la estrategia parlamentaria. Ravier tendrá su primera prueba esta semana: intentar que el oficialismo vuelva a hablar de economía y reformas sin que el caso Adorni ocupe todo el centro de la escena.

