El gigante tecnológico que se hundió 25% y encendió las alarmas en Wall Street
Wall Street venía de digerir los balances tecnológicos sin sobresaltos hasta que Intel mostró sus números y el premarket se tiñó de rojo: un 25% de caída en un solo fabricante de chips que arrastró a todo el Nasdaq. Qué pasó con Amazon y por qué el petróleo también juega.
Los futuros de los principales índices de Wall Street operaban con fuertes bajas este viernes y profundizaban el retroceso de la jornada anterior. El detonante fue una nueva tanda de resultados corporativos decepcionantes en el sector tecnológico, que aceleró la salida de inversores de ese segmento y reavivó los temores por el costo de la carrera de la inteligencia artificial.
Las miradas se posaron en dos nombres pesados. Amazon e Intel presentaron balances que no convencieron y sus acciones reaccionaron con caídas severas en las operaciones previas a la apertura del mercado.
Amazon, con la caja bajo presión
Los papeles de Amazon retrocedían un 7,2% en el "premarket" después de que la compañía reportara una salida de efectivo significativa en el tercer trimestre. Además, anticipó un nuevo incremento en los gastos de capital para el próximo año, que se sumará a los niveles ya elevados de inversión.
La empresa dejó en claro que el auge de su desembolso en inteligencia artificial está lejos de terminar, un mensaje que los inversores leyeron como una señal de que los costos seguirán creciendo antes de que lleguen los retornos esperados.
Intel y un desplome que asusta
El fabricante de chips fue el golpe más duro: sus acciones se derrumbaron un 25% en las operaciones previas a la apertura. La compañía advirtió que gastará mucho efectivo este año por la debilidad del mercado de computadoras personales, los cuellos de botella en la fabricación y el alto costo de ampliar la producción.
El sector de la inteligencia artificial ya venía atravesando turbulencias. Los inversionistas se muestran inquietos por los miles de millones que las grandes tecnológicas destinaron a ampliar la infraestructura de IA y reclaman evidencia de rendimientos más sólidos.
Un dato suma presión: varias empresas recurrieron al mercado de bonos para financiar esas inversiones, lo que alimenta la preocupación de que el gasto financiado con deuda sea cada vez más difícil de justificar a medida que suben los costos de financiamiento.
El malestar se extiende por los mercados
En ese contexto, el S&P 500 —el índice que reúne a las empresas más grandes de la bolsa neoyorquina— caía 1,06% en el "premarket". El Nasdaq Composite, concentrado en el sector tecnológico, se desplomaba 2,34%, mientras que el Dow Jones industrial apenas cedía 0,04%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, termómetro de la economía global, se mantenían en 4,9%, lejos del récord de 5,3% que tocaron meses atrás.
La ola de ventas cruzó fronteras. El índice Nikkei de Japón llegó a caer hasta 3% el viernes, arrastrado por las acciones vinculadas a los chips. En China, el Hang Seng de Hong Kong subió 1,46%, la bolsa de Shanghái cayó 1,44% y el Kospi surcoreano se hundió 3,48%.
Petróleo en alza y Europa en verde
El renovado malestar tecnológico se montó sobre el encarecimiento del petróleo crudo, impulsado por el estancamiento de las conversaciones de paz en Medio Oriente. El Brent, referencia para gran parte del mundo incluida Argentina, subía 2,5% hasta los u$s113 por barril, mientras que el WTI estadounidense avanzaba 2% hasta los u$s104.
En Europa la tendencia fue inversa: el Euro Stoxx ganaba 1,55%, el DAX alemán subía 1,30% y el CAC francés acompañaba con 1,37%. Fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido apenas avanzaba 0,02%.