Jorge Ferrari acaba de asumir al frente de Servicoop y ya tiene un frente abierto: Aluar se fabrica su propia agua con una planta desalinizadora. La cooperativa de Puerto Madryn perdería casi toda la demanda de su cliente más fuerte, y con eso, una factura que pesa. Qué dijo el nuevo presidente.
La planta desalinizadora que Aluar montó para abastecerse por su cuenta le quitaría a Servicoop cerca del 90% de la demanda que le venía exigiendo. La preocupación la admitió el flamante presidente de la cooperativa de Puerto Madryn, Jorge Ferrari, en diálogo con Radio Chubut.
Ferrari asumió el viernes al frente de la entidad y este lunes cumplía su primer día hábil de gestión. Aunque aclaró que no es un recién llegado: ya venía ocupando cargos en el consejo de administración.
El agua que Aluar ya no le va a pedir a Servicoop
El directivo explicó que la empresa proveedora de agua con sus propios medios le recorta a la cooperativa un volumen enorme de la demanda que hasta ahora le exigía. Servicoop tiene una estructura instalada para abastecer al gigante del aluminio, y ese esquema quedaría en buena medida sin uso.
La planta desalinizadora le permite a Aluar producir el agua que necesita sin depender del servicio local. Para la cooperativa, eso significa perder de golpe a su principal cliente industrial.
La factura que deja de entrar
Más allá de la discusión sobre oferta y demanda, de la entrevista surgió otro dato que preocupa puertas adentro: Aluar es un usuario que aporta mucho a la hora de pagar la factura. Con la planta en marcha, dejaría de hacerlo, al menos en un alto porcentaje.
En consecuencia, Servicoop pierde un «socio» atractivo, según las palabras de Ferrari. El impacto no es solo simbólico: se trata de ingresos que sostenían parte de la estructura de la cooperativa.
