El gesto que nació en el barrio Namqom y terminó premiado en España
La tarea que hacen los facilitadores judiciales en los barrios cambió la forma de resolver conflictos en Formosa. Un congreso en España los premió, pero el gesto que más emocionó nació en Namqom.
Un grupo de facilitadoras y facilitadores judiciales de Formosa recibió una Mención de Honor en el IV Congreso Internacional de Mediación y Cultura de Paz, que se desarrolló en Palma de Mallorca, España. La distinción reconoció su tarea en favor de la convivencia y la armonía comunitaria.
La labor de estos voluntarios fue destacada como un puente de acceso a la justicia para poblaciones vulnerables o alejadas de las sedes judiciales. El Superior Tribunal de Justicia de Formosa declaró la distinción de interés.
Una conexión en directo desde España
La iniciativa fue impulsada por la presidenta del congreso y catedrática de la Universidad de las Islas Baleares, Rosa Arrom Loscos, quien mantuvo una videoconferencia en directo con los referentes formoseños reunidos en la sede de la Inspectoría de la Justicia de Paz.
Durante su alocución, la académica española calificó la tarea territorial como una “admirable labor de pacificación”, orientada a resolver tensiones cotidianas mediante el diálogo directo antes de que escalen al ámbito judicial formal.
El vínculo con la comunidad del barrio Namqom
Arrom Loscos hizo un énfasis especial en el vínculo humano establecido con los facilitadores de la comunidad indígena del barrio Namqom. Recordó con emoción la hospitalidad recibida durante su paso por la provincia y resaltó el valor de promover un servicio de justicia respetuoso de las raíces originarias.
Por su parte, la Inspectoría de Justicia de Paz subrayó la importancia de visibilizar esta tarea cotidiana y extendió el reconocimiento al juez de Paz de Herradura, Walter Garay, por su respaldo continuo al Servicio Provincial de Facilitadores Judiciales.