El gesto que muchos alumnos hacen para no escuchar al profe y casi nadie nota
¿Qué encontró el informe PISA sobre la convivencia en las aulas argentinas? Los testimonios de siete estudiantes mendocinos revelan un detalle que muchos docentes no alcanzan a ver.
Los resultados de las últimas pruebas PISA, difundidos esta semana, volvieron a mostrar un desempeño flojo de Argentina en matemática, ciencia y lectura. Pero el informe también puso la lupa sobre la convivencia escolar y detectó un problema que se profundiza en el país: a los docentes les cuesta lograr silencio en el aula y captar la atención de los alumnos, sobre todo por el uso del celular con fines de ocio.
Para conocer esa realidad desde adentro, siete estudiantes de quinto año del colegio Agustín Álvarez conversaron con Julián Chabert en el programa "A pesar de las llamas", que se emite por Radio Post FM 92.1, y contaron lo que viven todos los días en sus clases. El panorama que describieron tiene matices: reconocieron que el celular distrae, que hay compañeros que interrumpen las clases sin consecuencias, pero también que existen materias y docentes que logran motivarlos.
El vínculo con cada docente, la clave
Uno de los primeros temas que surgió fue el de la autoridad en el aula. Los estudiantes coincidieron en que el vínculo con cada profesor marca la diferencia a la hora de prestar atención.
"Cuesta que hagan silencio los alumnos porque, bueno, se distraen con el celular o se ponen en grupo y empiezan a charlar", contó uno de los consultados.
Otro compañero fue más allá y describió una práctica extendida entre sus pares: "Algunos alumnos hasta se ponen los auriculares para no escuchar al profe. Entonces es como que generan mucha mayor distracción". Y agregó que, en muchos casos, ese gesto pasa desapercibido: "Lo pueden disimular y entonces ya el profe no te va a decir nada si no se da cuenta".
El presidente del centro de estudiantes explicó de qué depende que un docente logre orden en su clase: "Depende ya del temperamento de cada profesor. Hay profesores que soportan ciertas cosas, pero hay otros que dejan pasar bastantes. Hay profesores que puedo estar con el celular a mitad de la clase y no me dicen nada, por más que me vea, por más que vea que estoy con el celular y no he sacado ni la carpeta".
Los estudiantes marcaron que el uso del teléfono no es igual en todas las materias. En matemática, según relataron, directamente no se usa: "Si la profesora ve a un chico que está con el celular y sabe que no lo usamos para esa materia, la profesora lo reta", señaló una alumna.
En otras asignaturas, en cambio, el celular es una herramienta de trabajo que también se convierte en tentación: "Hay chicos que desvarían y empiezan a jugar jueguitos, a ver TikTok", reconoció otro de los presentes.
En un momento, los estudiantes describieron situaciones de indisciplina que, según contaron, ya no generan sanciones. "Tengo un compañero en especial que, por ejemplo, se para del banco, empieza a hablar, empieza a gritar, y los profesores, como saben que no va a cambiar su actitud, lo dejan", relataron. "A veces le advierten: te voy a hacer una quita de puntos, pero no lo hacen", agregaron.
Julián Chabert remarcó la magnitud del problema: comparó la situación actual con su propia experiencia como estudiante, treinta y cinco años atrás, cuando —dijo— era impensado que alguien gritara o insultara en un curso sin ser enviado a dirección.
Los propios chicos admitieron que hoy esas conductas se naturalizaron, aunque aclararon que el respeto por cada docente sigue siendo determinante: "Si mi curso quiere mucho a un profesor y el profesor quiere explicar, le tomamos atención. Pero si hay un profesor que no nos agrada, por actitudes que ha tenido, el curso no le presta tanta atención", explicó una estudiante.
La caja de celulares que cambió los resultados
Consultados sobre experiencias concretas para reducir la distracción, varios recordaron el caso de una profesora que pedía guardar los celulares en una caja durante toda la clase. Los resultados académicos, admitieron, fueron mejores.
"Puedo decir que por lo menos en su materia es verdad que nos iba mucho mejor, teníamos dos más cantidad aprobados", contó una alumna, aunque marcó también el costo de esa medida: "No nos gustaba porque es como que nos quitan algo que es una parte tuya".
Otro estudiante coincidió en el balance: "De todas las materias que he estudiado, de esa materia es la que más sé". Pero sumó que "cuando terminábamos de hacer la tarea te sentías muy agotado después de terminar la materia".
Más allá de la convivencia, el móvil también indagó sobre el nivel académico con el que los alumnos terminan la secundaria, otro de los puntos débiles que señalan las pruebas PISA en el país.
Ahí las respuestas fueron dispares. Una alumna reconoció que la falta de interés es generalizada entre sus compañeros: "Se nota mucho la desmotivación y hay chicos que ni siquiera te pueden responder" qué quieren hacer con su futuro.
Sin embargo, otros relataron que encontraron en la escuela un impulso concreto para sus decisiones. Una de las estudiantes, que quiere estudiar Medicina y luego especializarse en Cardiología, contó que tuvo que buscar por su cuenta buena parte de la formación que necesitaba: "Lo tuve que buscar yo por mi lado porque en tercer año tuve biología, pero lo básico. Y después, en cuarto año, tuve química, pero también lo básico. Entonces tuve que pagarme un pre privado".
Distinto fue el caso de un compañero que se inclinó por Abogacía a partir de una profesora de Derecho. "Esta profesora me hizo dar cuenta de que lo que yo de verdad quiero ser es abogado, y es gracias a como ella me explicaba y como me enseñó las leyes. Ella me motivó, en pocas palabras", detalló.
Los estudiantes también coincidieron en que las charlas y talleres externos —como una capacitación sobre finanzas dictada por el Banco Galicia— logran algo que las clases habituales no siempre consiguen. "Ahí sí prestamos atención, nos quedamos callados, nadie está con el celular, todos aportan con algo", resumió una de las alumnas, que además pidió que haya más propuestas de ese tipo en su curso.