El gesto de Calleri tras los silbidos en la Bombonera y su advertencia para la revancha
Calleri fue el centro de la noche en la Bombonera: silbidos, una amarilla que lo deja afuera de la revancha y una frase que promete pelea. ¿Qué dijo el delantero tras el partido?
Boca le ganó 1-0 a San Pablo en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, pero la noche dejó una imagen que trascendió el resultado. Jonathan Calleri, exjugador del Xeneize, fue el blanco de los silbidos de los hinchas durante todo el encuentro y, para colmo, recibió una amarilla que lo dejará afuera de la revancha. Después del partido, el delantero rompió el silencio y dejó una frase contundente.
El regreso de Calleri a la Bombonera estuvo marcado por la hostilidad desde el primer momento. Cuando su nombre fue anunciado por los altoparlantes, una silbatina recorrió el estadio. La cosa no terminó ahí: volvió a escucharse cuando el delantero desperdició una chance clara en el primer tiempo y se intensificó sobre el final, cuando dejó la cancha reemplazado.
A pesar del recibimiento, el atacante no se guardó nada en diálogo con ESPN tras el partido: “Es normal, siempre se silba a los contrincantes. No tengo ningún problema, yo sé lo que hice acá. Fui muy feliz, hoy represento a otra institución y soy muy feliz también. Un honor jugar acá en la Bombonera, vamos a hacer todo para dar vuelta el partido en el Morumbí. Tenemos muchas chances”, expresó.
El recuerdo que pesa en Boca
Más allá de la silbatina de esta noche, Calleri dejó una huella importante en su paso por el Xeneize entre 2014 y 2015. En ese lapso disputó 61 partidos, convirtió 23 goles y fue parte de los equipos que ganaron el Campeonato de Primera División 2015 y la Copa Argentina.
Ahora, con la camiseta de San Pablo, el delantero volvió a pisar el césped de la Bombonera después de más de una década. Antes del encuentro había admitido que el reencuentro con el estadio y con el club tenía un sabor especial, pero dejó en claro que su prioridad era avanzar con el conjunto brasileño.
¿Por qué se perderá la revancha?
La amarilla que recibió Calleri no fue una más. El delantero fue amonestado tras un cruce con Tomás Belmonte, en el que ambos terminaron cara a cara y el atacante tuvo un leve contacto con la cabeza sobre el mediocampista. Esa fue su tercera tarjeta amarilla en el torneo, por lo que deberá cumplir una fecha de suspensión y no podrá estar en el partido de vuelta, que se jugará el próximo martes en el Morumbí.
Así, Boca sacó ventaja en la serie, pero San Pablo tendrá la chance de dar vuelta la historia en casa, aunque sin una de sus figuras en el ataque.