El geólogo que alerta por el "diluvio" de noticias falsas sobre El Niño en Chaco
Un geólogo chaqueño lanzó una advertencia que nadie esperaba: dice que el verdadero peligro no está en el río, sino en lo que se publica sobre él. Su ejemplo con las Cataratas del Iguazú lo deja todo claro.
El geólogo y exvocal de la Administración Provincial del Agua (APA), Ramón Vargas, puso el foco en un problema que, según él, crece al mismo ritmo que el río: la saturación de noticias falsas o exageradas sobre el clima que generan miedo en la población chaqueña. En diálogo con CIUDAD TV, el especialista pidió mirar el fenómeno de El Niño con más cautela y menos dramatismo.
"El primer problema que estamos teniendo es este aluvión, un diluvio de noticias desde mayo en adelante, que globalmente lo único que están haciendo es causar miedo y lo que menos necesitamos es tener miedo", alertó Vargas. Y agregó: "Tenemos que tener mucho cuidado, tenemos que prestar mucha atención a qué noticias son realmente serias".
Para graficar la confusión que se genera, el geólogo mencionó un ejemplo concreto: "A veces muestran las Cataratas del Iguazú y siguen diciendo que el Iguazú está creciendo y el Iguazú está bajando, entonces eso produce una confusión muy grande".
El Niño no es una sentencia
Vargas también se detuvo en el fenómeno climático que domina las conversaciones. "Una cosa es que se caliente el Pacífico y se forme el fenómeno del Niño allí, y otra cosa es qué parte de ese fenómeno nos va a tocar a nosotros, porque el Niño no siempre produce mayor precipitación según el lugar en que uno esté del mundo", explicó."Puede tener sequía, puede tener inundaciones, y entonces eso no lo sabemos exactamente. Cada Niño se distribuye alrededor como fenómeno climático de distintas maneras", completó.
Prepararse para los dos extremos
Más allá de El Niño, el exfuncionario de la APA planteó que el verdadero desafío chaqueño es convivir con los dos extremos hídricos que, según dijo, son moneda corriente en la provincia. "Creo que con Niño o sin Niño, nuestra sociedad tiene que estar preparada. Nosotros tenemos dos estados clásicos en el Chaco: de sequía y de inundación", reflexionó.
En ese sentido, cuestionó la lógica de reaccionar solo cuando el agua ya golpea: "Decimos los 'años normales', pero resulta que los años normales son menor cantidad que los extremos, de sequía o de inundación". Y remarcó: "Nosotros tenemos extremos hídricos todos los años, por sequía, por inundaciones; por las dudas, estamos declarando emergencia, entonces no tenemos que trabajar para las emergencias".
La propuesta de Vargas apunta a obras y políticas que sirvan tanto para un escenario como para el otro. "Las cosas que tenemos que hacer nos tienen que servir tanto para la inundación como para la sequía, porque estamos viviendo acá estas situaciones", sostuvo.Y cerró con una idea central: "Las cosas hay que hacerlas no provisoriamente por esta emergencia, sino que tienen que ser más durables para todos los climas que nos tocan vivir en este Chaco".