El gendarme que arrastró el río: su familia lo esperó cuatro días y una foto los volvió a unir
¿Qué fue lo que impidió que la familia de José María Galeano pudiera despedirlo antes? La foto que apareció cuando todo parecía trabado.
La familia de José María Galeano pudo finalmente reencontrarse con su cuerpo después de cuatro días de una espera angustiante. El gendarme había salido a trabajar el sábado a un puesto de frontera en Las Lajas y este jueves regresa a su Buenos Aires natal en un féretro.
El traslado no fue sencillo. Según confirmó su entorno a LM Neuquén, la entrega del cuerpo estaba lista pero no se conseguía bodega en el avión para llevarlo a Lomas de Zamora. Esa demora, que se sumó al dolor, muestra lo difícil que fue todo para la familia.
La foto que conmueve
En el mismo momento en que se confirmaba el traslado, apareció la imagen que hoy conmueve a todos. José aparece con su esposa y sus tres hijos —una adolescente de 16, un nene de 9 y una nena de 7— abrazados, sonriendo, festejando un cumpleaños con torta y globos celestes.
Es la foto de una familia que ya no será la misma. Circula en los grupos de contención y de amigos con un mensaje que se hizo viral: "Siempre en nuestros corazones". Allí lo recuerdan como un hombre alegre, humilde, familiero, de esos que se hacen querer enseguida.
El velorio será a partir de esta noche en Cochería Casa Lázaro de Lomas de Zamora y la inhumación mañana a las 11 en el cementerio local. Su familia solo quiere poder despedirlo en paz.
La lucha por llevarlo a casa
El caso quedó en el fuero federal como muerte dudosa. El cuerpo había sido llevado a Neuquén capital para la autopsia y desde entonces la familia esperaba la entrega.
Esa tardanza, sumada a la traba logística del avión, generó impotencia y bronca en su círculo íntimo. "Cuatro días pasaron ya y todavía no logramos entender lo que pasó", escribieron sus allegados en el posteo viral. "Hoy nuestro único consuelo es poder estar cerca de su familia, acompañarlos en este dolor tan inmenso".
Qué pasó en el arroyo
Todo ocurrió durante un relevo en una zona agreste de cañadones, a unos 20 kilómetros de Las Lajas, donde los arroyos bajaban con un caudal muy superior al habitual por las lluvias.
Durante la maniobra, Galeano fue arrastrado por la corriente. Fue buscado durante más de 24 horas por más de 100 personas entre Gendarmería, Policía del Neuquén, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y Manejo del Fuego, con helicópteros, drones y embarcaciones. Las condiciones eran extremas, con agua turbia, veloz y sedimentos que complicaron el trabajo de los buzos.
Finalmente fue avistado desde un helicóptero, atrapado entre ramas, a varios kilómetros aguas abajo.
Ahora será la Justicia Federal la que deba establecer cómo se planificó ese relevo y si estaban dadas las condiciones de seguridad. De manera extraoficial circularon interrogantes que forman parte de la investigación.
Mientras tanto, Las Lajas no habla de otra cosa. Un padre que salió a trabajar y una familia que hoy lo espera para darle el último adiós, hacer el duelo y empezar a reclamar justicia.