El gas no llega a un barrio de Río Gallegos y la culpa es de un trámite en Buenos Aires
La obra de gas en Chimen Aike avanza puertas adentro, pero el cruce de la ruta circunvalación sigue trabado en un trámite que depende de Buenos Aires. Las 95 familias que ya viven allí temen otro invierno sin el servicio.
Vecinos del barrio Chimen Aike esperan desde septiembre pasado la autorización de Vialidad Nacional para cruzar la ruta circunvalación y conectar la red troncal de gas. La obra ya está en marcha dentro del sector, pero el último paso depende de una oficina en Buenos Aires.
La empresa estatal Distrigas S.A. inició en febrero las obras de vinculación de red en el barrio Chimen Aike de Río Gallegos, en el marco del plan de ampliación del servicio de gas en distintos puntos de la capital provincial. El tendido interno avanza, pero la red troncal que debe ingresar al barrio desde el Santa Cruz sigue frenada.
El proyecto beneficia a 95 familias que hoy viven en el barrio, aunque fue diseñado para abastecer a 1.060 lotes. La firma adjudicataria de la licitación para llevar la red principal espera desde hace meses la autorización de Vialidad Nacional para realizar el cruce de la ruta circunvalación.
Un trámite que se resuelve a 2.500 kilómetros
Adrián Aguilar, vecino referente del sector, contó que volvieron a presentar una nota ante el Jefe de Distrito 23 de Vialidad Nacional, Giovany Albea, para que gestione la aprobación ante las autoridades nacionales en Buenos Aires. "Nuevamente elevamos una nota [...] solicitando que se agilice la aprobación del cruce de ruta para el ingreso del gas natural a nuestro barrio", relató.
La espera ya lleva varios meses y esta semana parecía encaminada, pero no se concretó. "Lamentablemente, esta semana faltó un paso más para que salga la aprobación del cruce de ruta, por lo que seguimos a la espera. Es un trámite que se realiza en Buenos Aires y es el último paso que nos falta para que el gas pueda ingresar definitivamente a nuestro sector", señaló Aguilar.
Invierno a la vista
El impacto es directo en la vida cotidiana de las familias. "Es una obra que repercute directamente en la vida de todos nosotros. Somos más de 95 familias que cada invierno sufrimos las bajas temperaturas sin contar con este servicio esencial", remarcó el vecino.
Los residentes aguardan que la habilitación llegue antes del próximo invierno. "Desde ya, seguiremos insistiendo hasta lograr su aprobación, esperamos que sea antes del próximo invierno", cerró Aguilar.