El futuro del tabaco en Jujuy: la oportunidad que pocos ven y que podría cambiar la economía provincial
¿Qué tiene Jujuy que la posiciona para ser un proveedor global en una industria que cambia? Un referente del sector explica la oportunidad que pocos ven.
Jujuy no se puede quedar mirando el cambio desde afuera. Así lo plantea Oscar Aparicio, productor y miembro de la comisión directiva de la Cámara del Tabaco, quien asegura que la provincia tiene las condiciones para convertirse en un proveedor global de materia prima en una industria que está mutando a nivel tecnológico y regulatorio.
En diálogo con Somos Jujuy, Aparicio analizó el impacto de los nuevos productos como el tabaco calentado (IQOS) y las bolsas de nicotina, y remarcó que el desafío no es producir más, sino producir mejor.
¿Por qué Jujuy tiene una oportunidad?
Según el referente del sector, la provincia cuenta con ventajas productivas difíciles de replicar: trazabilidad de la producción, infraestructura de riego en el Valle de los Pericos, la Finca Experimental La Posta para el desarrollo genético, el sistema de lucha antigranizo y una planta de procesamiento de la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy.
"Todo esto conforma un ecosistema productivo integrado", explicó, y agregó que la discusión debería centrarse en la calidad, la sustentabilidad y la capacidad de adaptación que se le puede ofrecer a la industria internacional.
Los rendimientos promedios de 2.800 a 3.000 kilos por hectárea posicionan a los productores jujeños con una eficiencia destacada, aunque Aparicio aclaró que la competitividad actual también se mide por la uniformidad de la hoja, el manejo del agua, la ausencia de trabajo infantil y el cumplimiento de estándares ambientales.
Los costos, el principal escollo
El productor reconoció que el sector enfrenta serios problemas de competitividad por el alto costo de los fertilizantes, la energía, los combustibles y la presión tributaria. "Cada aumento de costos tiene un impacto directo sobre la rentabilidad", afirmó.
En ese sentido, consideró que no alcanza con producir más, sino que hay que hacerlo con una estructura de costos que permita competir en igualdad de condiciones con otros países productores.
La trazabilidad como herramienta de diferenciación
Para Aparicio, la trazabilidad y la sustentabilidad son fundamentales, ya que los grandes compradores internacionales incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza en sus decisiones de abastecimiento.
"Si logramos demostrar que el tabaco jujeño cumple estándares internacionales, podemos transformar una exigencia en una herramienta de diferenciación", sostuvo.
El avance de los nuevos productos y la regulación
El referente señaló que productos como el IQOS, que calientan el tabaco sin combustión, y las bolsas de nicotina ganan terreno. En Argentina, el Ministerio de Salud y la ANMAT establecieron en mayo de 2026 un nuevo marco regulatorio para estos productos, con un registro específico.
Sobre su nivel de daño, fue contundente: "No podemos decir que sean inocuos; todos los productos que contienen nicotina tienen riesgos y pueden generar dependencia", pero remarcó que el mercado debe ser formal y regulado.
El flagelo del mercado ilegal
Aparicio calificó al comercio ilegal como un problema central que perjudica al Estado, a la industria formal, al productor y al consumidor. En Europa, un informe de 2026 estimó que los cigarrillos ilícitos representaron el 11% del mercado en 38 países durante 2025, con Francia entre los más afectados.
"Una política de impuestos al tabaco tiene que estar acompañada por una política eficaz de control del comercio ilegal", advirtió, para evitar que el consumo se desplace a canales clandestinos.
El rol del productor y el futuro
Para Aparicio, el productor jujeño es el elemento central de la cadena y demostró durante décadas su capacidad de adaptación. "Hay que darle herramientas para que pueda seguir invirtiendo: previsibilidad, financiamiento, tecnología y reglas claras", pidió.
De cara a los próximos años, se mostró optimista porque Jujuy tiene condiciones objetivas para competir. "Queremos ser parte de la transformación, trabajar con las grandes industrias e incorporar tecnología", afirmó.
"El futuro del tabaco en Jujuy no está en producir más, sino en producir mejor, con trazabilidad, sustentabilidad y competitividad para seguir teniendo un lugar en la cadena global", cerró.