El futuro de Adorni en manos de la Justicia y el Congreso: Milei espera que sus aliados bloqueen la interpelación
¿Milei dejará caer a su escudo? La pulseada por el futuro de Adorni se define entre la Justicia y el Congreso, mientras sus aliados intentan frenar la interpelación.
El presidente Javier Milei decidió que la suerte de Manuel Adorni como vocero presidencial no la definirá él, sino que espera que la Justicia o el Congreso tomen la posta. Mientras el juez Ariel Lijo evalúa si procesa al jefe de Gabinete por la investigación del fiscal Gerardo Pollicita, el mandatario presiona a sus aliados parlamentarios para evitar que la oposición consiga los votos necesarios para interpelarlo el próximo jueves.
La movida de Milei es clara: si Adorni debe caer, que no sea por decisión propia, sino por una moción de censura impulsada por la oposición o por un fallo judicial. Sin embargo, la senadora Patricia Bullrich consideró que el gesto de Milei se quedó a mitad de camino y le pidió la renuncia inmediata de Adorni. Aun así, Bullrich se alineará con el pedido del presidente para dilatar la decisión en el Senado, donde se necesita la mayoría para habilitar la interpelación del 2 de julio, cuando Adorni presente su informe de gestión.
¿Quién frena la interpelación?
Bullrich planteó la necesidad de volver a convocar a la comisión de Labor Parlamentaria para corregir el acta donde se acordó votar la interpelación, argumentando que se debe aclarar que se necesitan los dos tercios de los votos para su tratamiento sobre tablas. Mientras tanto, la Cámara de Diputados espera la decisión de los senadores.
El lobby de la Casa Rosada incluye a tres senadores del PRO, los 10 radicales y un grupo de gobernadores que suele respaldar al presidente. El ministro del Interior, Diego Santilli, trabaja para sumar apoyos. Milei le cree a Adorni y lo respalda contra viento y marea, pero si tiene que caer, quiere que el costo lo pague la oposición o la Justicia.
La teoría del escudo
En los pasillos de la Rosada circula la teoría del escudo: Adorni protege a los hermanos Javier y Karina Milei. Si lo remueven, la oposición iría directamente contra ellos. Por eso, el presidente busca ganar tiempo y poner el foco en la gestión. Volverá a convocar a su mesa política para impulsar los logros económicos y destrabar proyectos paralizados en el Congreso, como la modificación del régimen de Inocencia Fiscal.
En esa línea, se entiende la designación del nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, un diputado libertario de La Pampa que busca la gobernación con el aval de Karina Milei y tiene buena relación con Santiago Caputo. Ravier y Milei escribieron un libro de macroeconomía, aunque el presidente lo criticó en el pasado. Pero todo pasa.
Fue el propio Adorni quien anunció su salida como vocero tras reunirse con Milei en Olivos. Como señal de respaldo, el presidente lo llevó al acto por el Día de la Bandera en Rosario, donde junto al Gabinete escucharon al gobernador Maximiliano Pullaro decir que Manuel Belgrano “donó su fortuna para fundar escuelas cuando otros trabajaban para enriquecerse”.
La salida de Ravier del Congreso permite la entrada de un alfil de Bullrich: Martín Matzkin. Mientras tanto, el kirchnerismo y el peronismo reabrieron heridas en el acto en Parque Lezama, donde Máximo Kirchner lanzó: “Hablan de hacer unidad y ni siquiera son capaces de ir a verla a San José”. Sin embargo, coinciden en que deben ir juntos por la cabeza de Adorni.

