El fuego se llevó al Gaucho Papoi y cerró la Estudiantina: el momento que todos esperaban
Después de dos meses de trabajo, el Gaucho Papoi se convirtió en cenizas frente a una multitud. Lo que nadie se esperaba era el momento exacto en que las llamas lo alcanzaron. ¿Qué pasó con los jóvenes que lo construyeron?
La noche de Concepción del Uruguay tuvo un cierre a pura llama y emoción: el "Gaucho Papoi" ardió frente a una multitud que se acercó a despedir la 11ª edición de la Estudiantina 2026. La quema del muñeco, que ya va por su segunda edición, se convirtió en una verdadera fiesta colectiva.
Durante varios minutos, todas las miradas apuntaron a la estructura que había empezado a tomar forma más de dos meses atrás. Integrantes de la comparsa Unidos Do Bahía fueron los encargados de darle vida a "Papoi", un trabajo que combinó esfuerzo, creatividad y compromiso y que terminó consumido por las llamas.
Un cierre con protagonismo joven
El momento de la quema estuvo cargado de expectativa y entusiasmo. Los estudiantes se acercaron para despedir una nueva edición de la Estudiantina, acompañados por familias y vecinos que se sumaron a una noche pensada especialmente para las juventudes.
La construcción del "Gaucho Papoi" también sumó a jóvenes que se incorporaron en la etapa final de su elaboración. Con su aporte, el muñeco quedó completo y se transformó en el símbolo de este cierre.
Seguridad y acompañamiento
La actividad contó con el acompañamiento del Cuartel de Bomberos, cuyo trabajo permitió que la quema se desarrollara bajo las condiciones necesarias de seguridad.
Entre aplausos, música, encuentros y el resplandor de las llamas, el "Gaucho Papoi" se despidió de la Estudiantina. Una última postal para cerrar una celebración que, año tras año, reúne a estudiantes, familias e instituciones y vuelve a poner a las juventudes en el centro de la escena.