El fuego llegó a 20 metros del corral y se llevó lo que más dolía: "Chiquititos eran"
El fuego avanzó sobre La Manija, en Pozo de Maza, y los vecinos creyeron que perdían todo. Lo que el productor Cosme Cuellar encontró después en el monte es el golpe que todavía no puede digerir.
En el paraje La Manija, zona de Pozo de Maza, los incendios rurales que castigan al interior de Formosa dejaron un saldo que los pobladores tardarán años en recuperar. Las llamas rozaron las viviendas y arrasaron con ganado menor y equinos, mientras los vecinos vivieron días de angustia entre el humo y las altas temperaturas.
El relato más crudo llegó de boca de Cosme Cuellar, productor de la zona, en diálogo con el programa radial "Algo Está Pasando", que se emite por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, con la conducción de Fernando López y Daniel Moreira Viera.
El avance del fuego tomó por sorpresa a los pobladores del norte provincial. La prioridad fue una sola: resguardar la vida. "Acá llegó junto al corral, pasaron a 20 metros", detalló Cuellar sobre la cercanía del siniestro.
La casa principal se salvó de los daños materiales directos, pero el golpe se concentró en el área productiva y de pastoreo, donde las familias rurales tienen su sustento.
Pérdidas que duelen: potrillos y cabras
El fuego no dio tregua en los sectores de vegetación tupida. Sin poder contener la propagación, gran parte del ganado buscó refugio de manera desordenada entre el monte.
Al hacer el recuento de los daños, el productor confirmó: "Se han quemado cabras y potrillos. Esa cantidad de potrillos son cinco que se han quemado, son muchos, chiquititos eran".
La afectación del ganado caprino y ovino también dejó pérdidas considerables. "Nos quedamos con 40, 60 cabras con 80", precisó Cuellar, y agregó que muchos ejemplares "no lo han podido hallar más porque por los champanes grandes se han champaneado en el monte".
Un panorama que se repite en la región
La situación en parajes colindantes como Cieneguita y las inmediaciones de Vaca Perdida mostró un panorama similar en las jornadas previas. Pastizales y campos de pastoreo quedaron profundamente comprometidos.
"Todo Cieneguita se ha ardido todo ayer y anteayer, y acá en todo este campo llegó todo", remarcó el poblador sobre la extensión del siniestro.
En medio de la emergencia, organismos estatales y fuerzas de seguridad desplegaron operativos para llevar insumos básicos a las comunidades más alejadas.
Sobre la asistencia recibida, Cuellar señaló: "Ayer andaban trayendo agua, la policía también andaba de anteayer y ayer otra vez. Han traído agua y después venía la ambulancia también de Chirigüano".
No hubo personas con quemaduras de gravedad, aunque el humo obligó a mantener atención médica preventiva. Según explicó el vecino, a raíz de la humareda "se me impresionan, se me ahogan".
Un respiro en medio de la emergencia
Hacia las últimas horas, un cambio en las condiciones meteorológicas trajo algo de alivio a los pobladores y a los equipos que trabajan en el terreno.
"Llegó una garuita, ahora está garuiteando. Garuita finita, garuita finita", concluyó Cuellar con esperanza ante la lluvia, mientras los productores de la zona empiezan a evaluar las pérdidas materiales y la reconstrucción de sus rodeos.

