El fuego arrasó una casa en China Muerta y tuvieron que derrumbar parte de la estructura
Las llamas devoraron una casa en China Muerta y la estructura quedó al borde del colapso. ¿Qué decisión extrema tomaron los bomberos para evitar una tragedia?
Un incendio de grandes proporciones destruyó casi por completo una vivienda de dos plantas en la Isla 119 de China Muerta, a pocos kilómetros de Plottier. Las llamas avanzaron con tal rapidez que la parte superior del inmueble tuvo que ser derribada por razones de seguridad.
El siniestro se desató en la tarde del sábado en una zona rural distante del centro y de la Ruta 22, en dirección a Senillosa. Los dueños no estaban en el lugar cuando comenzó el fuego, pero algunos vecinos lograron rescatar parte de sus pertenencias antes de que las llamas lo consumieran todo.
Un operativo que demandó dos móviles
Bomberos Voluntarios de Plottier recibieron el alerta a las 14:54 y enviaron dos unidades al lugar. Al llegar, se encontraron con un panorama desolador: el incendio ya estaba generalizado en la construcción de dos plantas, que era de tipo seco, con estructura de madera y gran cantidad de material plástico en su interior.
El jefe del cuartel, Carlos Mansilla, explicó que la prioridad fue contener las llamas y evitar que se propagaran a zonas aledañas. Afortunadamente, no hubo que lamentar heridos entre los presentes.
Derrumbe controlado para evitar tragedias
La magnitud del daño estructural fue tal que la planta superior perdió toda estabilidad. Por eso, los bomberos decidieron realizar un derrumbe controlado para eliminar el riesgo de colapso y prevenir accidentes. Mansilla aseguró que la medida se tomó para "evitar accidentes a los equipos de bomberos y asegurar el lugar a futuro".
Si bien la causa del incendio aún no está confirmada, las primeras hipótesis apuntan a una salamandra como posible origen del fuego.
Un caso similar en San Martín de los Andes
Este hecho recuerda a otro incendio que conmocionó a los vecinos de San Martín de los Andes hace aproximadamente un mes. En esa oportunidad, una vivienda ubicada en la ladera de una montaña, en el barrio Miralejos, fue consumida por las llamas.
Cuatro dotaciones de bomberos trabajaron en el lugar, con el apoyo de la Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgo, que utilizó un dron térmico para evaluar la situación. También intervinieron el Sistema Provincial de Manejo del Fuego y el SIEN.
En aquella ocasión, el incendio se habría originado por el mal funcionamiento de un tiro balanceado, que aparentemente estaba mal instalado. El ocupante de la vivienda resultó ileso y solo se registraron daños materiales.
Ambos casos ponen de manifiesto los riesgos de las construcciones en seco y la importancia de mantener en buen estado los sistemas de calefacción.