El fuego arrasó el oeste de Formosa, pero un detalle cambió todo el panorama
Las llamas avanzaron sobre cinco puntos del oeste formoseño y las distancias complicaron todo. Lo que cambió el escenario no fue un operativo más: un factor inesperado apagó el último foco.
Después de días de combate contra las llamas en el oeste provincial, las autoridades confirmaron que la situación está bajo control y que las familias que habían sido evacuadas están volviendo de a poco a sus casas. Las lluvias del martes 29 y la caída de temperatura fueron clave para darle un golpe final a los focos ígneos.
El fuego se había dispersado en varios puntos: Vaca Perdida, La Rinconada, El Cabado, El Chañar y Cieneguito. Las enormes distancias entre cada foco complicaron la logística y obligaron a un despliegue territorial pocas veces visto, pero el Gobierno provincial sostuvo la presencia en el terreno.
Un operativo que unió a intendentes y municipios
El trabajo se coordinó con los intendentes y equipos de Los Chiriguanos, Ingeniero Juárez, El Chorro y Pozo de Maza, que se pusieron al hombro la asistencia a las comunidades afectadas. También participaron la Policía Provincial, el Cuerpo de Bomberos y el Ministerio de la Comunidad, que repartió alimentos.
El Ministerio de Desarrollo Humano se ocupó de las atenciones médicas, mientras que la cartera de Producción y Ambiente entregó tierra y pasturas a los damnificados. Otros organismos también sumaron su aporte.
El intendente de Pozo de Maza, Víctor Adolfo Pérez, fue uno de los que habló con AGENFOR y no dudó en afirmar que “el peligro ya pasó”. Agradeció a todas las áreas del Gobierno y a la sociedad por la ayuda enviada. “Una vez más, el pueblo formoseño vuelve a demostrar esa solidaridad que lo caracteriza”, destacó, y reconoció especialmente a sus pares Rafael Nacif (Ingeniero Juárez), Alejandro Moreno (El Chorro) y Antonio Caldera (Los Chiriguanos).
Solidaridad entre municipios, sin pedir nada a cambio
Sin que nadie se lo pidiera, Nacif, Moreno y Caldera se autoconvocaron y viajaron a Pozo de Maza para llevar ayuda. “Fue una tarea coordinada, nos hicimos presentes con maquinarias municipales, camiones volquetes, motobomba y mangueras, lo necesario para pelearle al fuego y lograr combatirlo”, contó Nacif, que también valoró el compromiso de docentes y vecinos.
El jefe de Gabinete, Antonio Ferreira, estuvo en comunicación permanente con los equipos, según relató Nacif, quien remarcó: “No nos fuimos a sacar fotos ni a dar notas periodísticas, fuimos a ayudar y es lo que se hizo”.
Moreno, por su parte, lamentó las pérdidas de flora y fauna, aunque se mostró confiado: “La naturaleza es grande, se sabe regenerar”. Aprovechó para pedir responsabilidad a la sociedad, porque generar fuego en esas zonas “puede generar graves situaciones debido a los vientos o el calor”.
Caldera, en tanto, apuntó contra la oposición provincial: “Ellos no entienden que en la política donde hay una necesidad, nace una obligación de la que se ocupa y preocupa el Estado presente”. Y cerró: “La gestión del gobernador Insfrán estuvo presente; los que no estuvieron fueron ellos, porque brillaron por su ausencia”.
