El frío y la llovizna no pudieron con el ritual de siempre en el centro
Las peatonales del centro se llenaron igual, pese al frío y la llovizna. Las familias salieron a buscar el regalo y los bares se colmaron, pero hay un detalle de las promociones que explica por qué nadie quiso quedarse en casa.
Las peatonales del centro de la Capital santiagueña se llenaron de gente este sábado, en la antesala del Día de la Madre. Ni el descenso de la temperatura ni la llovizna que apareció cerca del mediodía alcanzaron para vaciar las calles: cientos de familias salieron a buscar el regalo para mamá.
El movimiento arrancó temprano. Los locales comerciales recibieron a vecinos que llegaron con las promociones a mano y aprovecharon cada oferta disponible en la jornada.
Qué se pudo encontrar en las vidrieras
Electrodomésticos con precios especiales encabezaron la lista de tentaciones. A eso se sumaron las ofertas de 2x1 en indumentaria, las promociones en celulares y los descuentos en calzados, alternativas que empujaron las ventas a lo largo del día.
Con opciones para todos los gustos y bolsillos, los comercios armaron propuestas pensadas para quien quería sorprender. Hubo quienes se tomaron su tiempo para comparar precios y evaluar alternativas, y quienes prefirieron caminar las peatonales hasta dar con ese obsequio especial.
El café como parte del plan
El ajetreo comercial también se sintió en bares y confiterías del casco céntrico. Numerosos vecinos se dieron cita allí para desayunar, pedir un café o simplemente compartir un rato distendido antes o después de las compras.
Para varias familias, la salida de compras terminó siendo una excusa para pasar tiempo con las madres. Regalos, paseos y encuentros se mezclaron en una misma jornada.
Así, el centro volvió a confirmarse como uno de los puntos de encuentro favoritos de la ciudad en la previa del Día de la Madre. Entre bolsas, vidrieras con ofertas y mesas ocupadas, los santiagueños ultimaron los preparativos para una celebración que ya tiene todo listo.