El frío polar obligó a parar fábricas en Jujuy y el temor a pérdidas millonarias crece
¿Sabés qué pasa cuando el frío polar obliga a apagar las máquinas? Las fábricas de Jujuy ya están en jaque y las pérdidas millonarias asoman.
El frío polar que azota Jujuy no solo congeló las calles, sino que paralizó la producción industrial. Las restricciones al gas natural, ordenadas por Nación para garantizar el suministro domiciliario, llevaron a que varias empresas deban frenar por completo sus máquinas, con pérdidas que ya se estiman millonarias.
La ola de frío extremo encendió todas las alarmas en el sector productivo jujeño. Las restricciones en el consumo de gas natural, dispuestas por el Gobierno Nacional para asegurar el suministro en los hogares, comenzaron a golpear con dureza a las industrias locales. La situación es tan crítica que algunas fábricas de la región recibieron la orden directa de reducir su consumo hasta alcanzar la “rampa cero”, lo que en la práctica significa apagar las máquinas y frenar las operaciones por completo.
¿Qué sectores son los más afectados?
Esta sorpresiva parálisis generó un fuerte revuelo en todo el sector, especialmente en la actividad minera y los ingenios azucareros, que están en plena época fuerte. Nilo Carrión, tesorero de la Cámara Minera de Jujuy, explicó que este año las reglas del juego cambiaron a último momento con las nuevas normativas de transporte, dejando al sector industrial del NOA en un escenario de total incertidumbre.
Según el referente, enfriar las instalaciones de golpe y volver a arrancar días después no solo corta el ritmo de trabajo, sino que daña los equipos y genera costos extras en mantenimiento que nadie sabe cómo se van a afrontar.
¿Hasta cuándo durarán las restricciones?
El panorama se vuelve todavía más complicado porque no se sabe hasta cuándo durará este dolor de cabeza. Desde Nación aseguraron que el gas para los hogares, hospitales y escuelas está totalmente garantizado para este invierno, pero admitieron que el sector productivo la tendrá difícil y deberá arreglarse con esquemas mínimos o importaciones más caras.
Con los ingenios y las citrícolas de la región dependiendo al 100% de este recurso en plena zafra, los empresarios jujeños cruzan los dedos para que el termómetro dé una tregua, ya que si las temperaturas vuelven a caer en picada, las restricciones volverán con más fuerza y el riesgo de perder puestos de trabajo se volverá una realidad preocupante.