El frío obligó a cortar el suministro de GNC: quiénes se quedan sin gas
Las bajas temperaturas dispararon la demanda de gas y las distribuidoras ya aplicaron restricciones. ¿Quiénes son los primeros afectados y hasta cuándo se extenderá la medida?
La ola de frío que azotó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) disparó el consumo de gas y obligó a las distribuidoras a tomar medidas de emergencia. Este martes, Metrogas, Naturgy y Camuzzi Sur restringieron por 24 horas la venta de Gas Natural Comprimido (GNC) en estaciones de servicio con contratos interrumpibles, en un intento por garantizar el abastecimiento a hogares, hospitales y escuelas.
La decisión, que comenzó a regir a las 6 de la mañana, se mantendrá “hasta nuevo aviso”, según confirmaron fuentes del sector a TN. En concreto, afecta a aquellas bocas de carga que no cuentan con contratos en firme, es decir, sin garantía de suministro continuo. En la Ciudad de Buenos Aires, la mayoría de las estaciones tienen contratos firmes, por lo que el impacto sería menor.
¿Qué pasó con la demanda de gas?
Según los registros del Enargas, la demanda prioritaria (hogares, hospitales, escuelas) alcanzó los 41 millones de metros cúbicos diarios, muy por encima de los 32,7 millones del mismo período del año anterior. La temperatura media también fue menor: 12,5° contra 18,6° de 2025. Cerca del 30% de esa demanda corresponde al AMBA, la zona de mayor concentración de usuarios residenciales.
Aunque las cifras aún están lejos de los picos invernales (cuando el país puede demandar hasta 100 millones de metros cúbicos por día), el aumento repentino ya tensionó el sistema. Las estaciones con contratos firmes operan con normalidad, pero a un costo más alto. Las interrumpibles, en cambio, son las primeras en sufrir restricciones, al igual que algunos consumos industriales.
¿Por qué se corta el suministro?
La medida busca priorizar a los usuarios residenciales ante la suba de la demanda y la falta de importación de gas por barco en lo que va del año. Aunque Argentina redujo su dependencia del gas importado, el invierno sigue requiriendo la llegada de cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) para cubrir los picos. La infraestructura insuficiente para transportar toda la producción local, a pesar de Vaca Muerta, es la razón principal.
El gas que ingresa por barco (regasificado en Escobar) es clave para los meses de mayor consumo. Hasta ahora, no llegó ningún buque y apenas se hicieron importaciones marginales desde Bolivia. Para 2026, se estiman unos 20 buques de GNL, por debajo de los 27 de 2025 y los 28 de 2024. El contexto internacional agrega incertidumbre: los precios del gas se mantienen altos tras las subas de marzo.
El Gobierno resolvió que la estatal Enarsa continúe a cargo de la compra y logística del GNL, tras dejar en suspenso una licitación para transferir la operatoria al sector privado. La compañía ya inició gestiones para asegurar los primeros cargamentos en mayo, pero las bajas temperaturas complicaron el plan y obligaron a los cortes desde este martes.