El frío aprieta en las chacras: activaron la defensa contra las heladas y la temperatura tocó un piso de -3,5°
El termómetro marcó -3,5° en plena madrugada y los productores salieron a defender sus cultivos. Pero el frío no da tregua: el pronóstico anticipa un nuevo golpe justo cuando parecía que la semana mejoraba.
Las heladas tardías volvieron a poner en vilo a los productores del Alto Valle. Durante la madrugada de este martes, los termómetros de varias chacras de Roca, Huergo y Guerrico marcaron hasta 4 grados bajo cero, y en algunos sectores de Roca el registro llegó a -3,5 °C. Frente a ese escenario, los sistemas de defensa activa se pusieron en marcha desde la medianoche para proteger los cultivos más sensibles.
Los chacareros recurrieron al riego por aspersión y, en algunos establecimientos, a calefactores para resguardar las plantaciones de fruta de carozo —como durazno, ciruela, pelón y cereza— y también variedades de pera más delicadas, entre ellas D’Anjou y Abate Fetel.
Según informaron productores consultados por ANR, no fue la primera noche complicada: durante la madrugada del sábado pasado la temperatura también cayó hasta los -4 °C y obligó a realizar defensa activa en varias chacras.
La estrategia para ganarle al frío
Ante el pronóstico que anticipa nuevas jornadas de riesgo, en las chacras se aplica la llamada “defensa pasiva”, que consiste en un riego previo por manto. Esa técnica “oscurece” la tierra para reducir el impacto de las bajas temperaturas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) recordó que el Alto Valle de Río Negro y Neuquén es una de las principales regiones frutícolas del país y que las heladas tardías pueden dañar la producción. El organismo distingue entre la helada meteorológica —cuando la temperatura del aire es inferior a 0 °C— y las situaciones de riesgo agrometeorológico, que dependen también de la etapa de desarrollo de cada planta.
Qué esperar en los próximos días
Para General Roca, el pronóstico indica un descenso de las temperaturas durante las madrugadas, con una recuperación térmica hacia el martes y miércoles y un nuevo desmejoramiento hacia el cierre de la semana. Las condiciones más críticas se dieron esta madrugada, con mínimas bajo cero, y volverían a intensificarse entre el viernes y el sábado, cuando se prevén registros cercanos a los 0 °C.
El resto de las jornadas tendrá mínimas de entre 2 °C y 6 °C. En ese contexto, el monitoreo de las primeras horas de la mañana será clave en las zonas de chacras, donde los valores pueden variar según la ubicación y las características de cada establecimiento.
Los umbrales de daño dependen de la especie y del estado fenológico: para algunas variedades de ciruela en floración, las temperaturas críticas se ubican entre -2 °C y -1 °C, mientras que ciertos duraznos en flor abierta soportan hasta aproximadamente -3,5 °C y -2,7 °C.
Entre los métodos que se usan en la región para mitigar el impacto de las heladas están el riego por aspersión y la calefacción. La elección de cada sistema depende del establecimiento, del tipo de cultivo y de las condiciones meteorológicas previstas.
Aunque las temperaturas extremas pronosticadas para el fin de semana no se hayan repetido en todas las chacras, el riesgo no desapareció. Con el inicio de septiembre, los servicios meteorológicos advirtieron que todavía quedan semanas en las que los frutales pueden quedar expuestos a heladas tardías, por lo que el seguimiento de las condiciones seguirá siendo determinante para decidir cuándo y cómo proteger la producción.
Durante el próximo fin de semana, las mínimas volverán a rondar los 0 °C, por lo que las zonas productivas de General Roca y el resto del Alto Valle continuarán en alerta.