En un foro del que participaron 115 estudiantes, los jóvenes hablaron de bullying, soledad y salud mental. Pero lo que más preocupa a los organizadores es lo que no se animan a contar.
Más de un centenar de estudiantes secundarios se reunió en el Microestadio Evita para debatir sobre salud integral y cuidado entre pares, en una jornada que dejó al descubierto las problemáticas que más los golpean. Fue el cierre de un proyecto que busca convertir a los jóvenes en promotores de prevención en sus propias escuelas.
El viernes 30 de octubre, 115 alumnos de 13 escuelas secundarias de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú participaron del Foro Juvenil sobre Salud Integral y Cuidado entre Pares, realizado en el Microestadio Evita, en San Antonio. La actividad marcó el final del ciclo anual de una iniciativa de la Asociación Civil La Carrillo, articulada con los ministerios de Salud y de Educación y Trabajo de Catamarca.
El encuentro también contó con 28 docentes, ocho agentes sanitarios, referentes de centros de estudiantes y equipos técnicos de la organización y del Ministerio de Salud. El objetivo central fue fomentar la participación activa de los adolescentes en la construcción de entornos saludables y espacios de contención.
Las heridas que los adolescentes pusieron sobre la mesa
Durante la jornada, los jóvenes compartieron vivencias y debatieron sobre situaciones que los atraviesan a diario: vínculos dañinos, mandatos sociales, soledad y la necesidad de tener adultos que los escuchen y acompañen sin juzgar. Esas inquietudes quedaron plasmadas en las principales preocupaciones identificadas por el proyecto: salud mental, intentos de suicidio, uso problemático de pantallas desde edades tempranas, violencia intraescolar, consumo problemático y ciberacoso.
La segunda parte del foro se destinó a la creación de piezas de comunicación digital, gráficas y audiovisuales para promover el cuidado mutuo. Esos materiales se usarán en futuras campañas de concientización en toda la provincia.
Una experiencia que se renueva
La propuesta retoma y actualiza un trabajo provincial que se desarrolló entre 2012 y 2015, cuando se implementó el proyecto “Derecho a la Salud desde una Perspectiva de Género” en Santa María, Belén y Fiambalá, con el apoyo de UNICEF. En esa etapa se capacitaron 111 docentes y más de 400 adolescentes líderes de 60 escuelas. Ahora, la iniciativa amplía ese trabajo territorial y adopta una mirada integral del cuidado, con atención especial a las nuevas problemáticas que enfrentan las juventudes.
Formación en cascada y acompañamiento en las escuelas
A lo largo de 2026, el proyecto implementó una metodología de capacitación en cascada. Entre abril y agosto, docentes, preceptores y personal de salud participaron de cinco módulos intensivos sobre prejuicios hacia los adolescentes, resolución de situaciones cotidianas y herramientas para diseñar proyectos preventivos. En septiembre se realizaron tutorías territoriales para acompañar a los docentes en la implementación de los contenidos con estudiantes de primero, segundo y tercer año. El foro fue el corolario de ese proceso de formación y trabajo conjunto.
La jornada contó con el acompañamiento de autoridades provinciales y municipales, entre ellas la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Alejandra Benavidez; la secretaria de Medicina Preventiva, Silvia Bustos; y la directora provincial de Maternidad, Infancia y Adolescencia, Valeria Ruartes.
Proyección hacia 2027
Desde la Asociación Civil La Carrillo destacaron que el encuentro busca consolidar una red comunitaria de cuidado y prevención, con los adolescentes como protagonistas y promotores de iniciativas en sus propios espacios. “Frente al aumento de problemáticas complejas como el bullying o la soledad, la salida no es el aislamiento sino la construcción comunitaria. Nuestros jóvenes no son un problema, son sujetos plenos de derecho y actores estratégicos”, señalaron desde la organización.
El trabajo continuará en los próximos meses con el análisis de los resultados y las experiencias recogidas. Para el ciclo 2027 se prevé implementar tutorías y acompañamiento técnico en territorio, con el objetivo de que los 115 adolescentes formados puedan desarrollar proyectos preventivos autónomos en sus escuelas y clubes deportivos.