El fondo educativo que iba a salvar a los docentes, ahora financiará obras de gas
Política · Tierra del Fuego

El fondo educativo que iba a salvar a los docentes, ahora financiará obras de gas

El fondo educativo que iba a sostener la inversión en las escuelas terminará financiando, en su mayor parte, obras de gas: así lo define el nuevo reparto que seis legisladores consensuaron para la sesión del lunes.

Las comisiones de Educación y Economía de la Legislatura de Tierra del Fuego consensuaron este jueves un dictamen propio sobre el Financiamiento Educativo que, aunque introduce retoques, sostiene el esqueleto del proyecto que el Ejecutivo mandó con trámite de urgencia: meta de inversión a cinco años, fondo específico y recursos atados a impuestos y actividades económicas.

El texto lleva la firma de seis legisladores: Federico Greve y Myriam Martínez (Forja); Victoria Vuoto, Juan Carlos Pino y Tomás García (PJ); y Gisela Dos Santos (Sumemos Tolhuin). La intención es que se trate en la sesión especial fijada para las 14:00 del lunes 2 de noviembre.

Esa convocatoria, en rigor, la pidieron Damián Löffler y Pablo Villegas (MPF), Jorge Lechman y Raúl von der Thusen (Somos Fueguinos), Natalia Gracianía (La Libertad Avanza) y Matías Lapadula (Provincia Grande), pero con otro objetivo: dejar sin efecto la urgencia del proyecto oficial, que formó parte del acuerdo con el SUTEF para levantar el paro por tiempo indeterminado que el gremio docente había lanzado después del receso de invierno.

La meta no se toca, pero se puede postergar

El dictamen conserva la aspiración de llegar a una inversión educativa equivalente al 7,80% del Producto Bruto Geográfico provincial en cinco ejercicios, con el mismo recorrido inicial: 4,50%, 4,95%, 5,70% y 6,60% hasta la meta final.

La diferencia es que esos porcentajes ahora figuran como mínimos. Y sigue abierta la posibilidad de postergar etapas si la economía, la recaudación o la coparticipación federal caen. La obligación de justificar esa decisión ante la Legislatura suma control, aunque no despega al programa de la situación fiscal.

Qué se mantiene y qué cambia en el fondo

El Fondo de Financiamiento Educativo continúa como herramienta central. Se sostiene el adicional del 3% de Ingresos Brutos al Banco de Tierra del Fuego, con la prohibición de trasladarlo a los clientes, y las fuentes ligadas a actividades estratégicas, utilidades de empresas estatales, hidrógeno verde y economía del conocimiento.

El problema de fondo persiste: buena parte de esos recursos depende de leyes que todavía no existen, de ganancias disponibles o de actividades económicas que recién podrían desarrollarse. No son, por lo tanto, una garantía cierta de ingresos para cumplir las metas.

Entre las novedades asoma la afectación de Ingresos Brutos de Terra Ignis y la actualización anual por inflación de las valuaciones del Inmobiliario Rural. Para este último tributo se prevé destinar hasta el 40% de los ingresos adicionales que generen cambios tributarios o revalúos.

El dictamen también borra la propuesta original de separar el 0,5% de la recaudación total de Ingresos Brutos antes de distribuirla a los municipios. Esos recursos quedan dentro del régimen habitual de coparticipación, con lo cual se retira una fuente que el Ejecutivo había reservado para Educación.

El giro del gravamen al gas

Uno de los cambios más relevantes está en el gravamen del 3,4% sobre la distribución de gas. Lo recaudado se repartirá entre infraestructura educativa (40%) y redes de gas y conexiones domiciliarias (60%). Así, una fuente pensada en principio para el fondo educativo termina financiando mayoritariamente obras de gas.

Hay una condición: si el ente regulador nacional habilita a Camuzzi a trasladar ese costo a los usuarios, el gravamen deberá dejar de recaudarse.

Salarios, infraestructura y equipamiento: nuevo reparto

El reparto del fondo también se modifica. La propuesta asigna 40% a salarios, 40% a infraestructura y 20% a equipamiento. El proyecto original reservaba como mínimo 50% a salarios, 25% a infraestructura y 15% a equipamiento.

Ese nuevo esquema es orientativo y el Ejecutivo podrá ajustarlo respetando las restricciones de cada fuente. Tampoco se fija un aumento salarial concreto: se habla de una mejora progresiva del cargo docente de referencia.

Controles: la letra chica que suma

Los aportes más claros del dictamen aparecen en el terreno del control. Crea un Observatorio, exige informes trimestrales, indicadores públicos y una evaluación anual. Suma un programa de mejora educativa con participación de la comunidad y deja sentado que las variaciones en la matrícula no podrán usarse para reducir automáticamente cargos u horas.

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