El Fondo de Crédito cambia las reglas en 2027: quiénes podrán pedir y hasta cuánto
El Fondo de Crédito Misiones ya definió cómo prestará en 2027: cambia quién pone la plata según el monto y flexibiliza un requisito que hasta ahora dejaba a muchos afuera. La letra chica, adentro.
El Fondo de Crédito Misiones reconfigurará su esquema de financiamiento durante 2027 a partir del convenio firmado entre la Provincia y el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El acuerdo permitirá canalizar recursos nacionales hacia líneas destinadas a emprendedores y pymes, según explicó el presidente del organismo, Germán Simes.
La presentación de las previsiones para el próximo ejercicio se realizó ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Simes anticipó que la entidad tendrá una reducción presupuestaria, aunque aclaró que responde al nuevo mecanismo acordado con el CFI.
“Tenemos una reducción del presupuesto, aunque ustedes no lo crean, pero esa reducción viene de la mano del convenio que firmó el gobernador en abril pasado con el CFI”, explicó.
Cómo se reparten los préstamos
El acuerdo contempla un desembolso de $5.000 millones para los préstamos que hasta ahora atendía directamente el Fondo. A partir de esa modificación, fue necesario reorganizar las alternativas disponibles.
Los financiamientos de hasta $6 millones seguirán siendo afrontados con recursos propios del organismo provincial. En cambio, los que superen ese monto serán canalizados mediante el CFI y contarán con el respaldo del Fondo de Garantías de Misiones.
“Los montos hasta seis millones de pesos los vamos a cubrir nosotros con fondos propios”, señaló Simes. Para las operaciones de mayor tamaño, el Fondo continuará evaluando las carpetas y, una vez otorgado el aval, será el CFI el encargado de monetizar el préstamo.
Uno de los instrumentos que seguirá orientado a pequeños proyectos es Despegue Emprendedor, pensado para quienes todavía no están plenamente incorporados al sistema tributario o tienen dificultades para acceder al financiamiento bancario tradicional.
Más flexibilidad para quienes arrastran deudas
Simes explicó que también se flexibilizó el análisis de determinadas situaciones crediticias. Una persona que haya cancelado una deuda pero todavía figure registrada en bases de antecedentes puede acreditar esa regularización con un libre deuda, sin esperar la actualización completa del sistema.
“Sabemos que salir del Veraz es muy complicado, tarda un año, seis meses. Nosotros simplemente con el libre deuda ya le tomamos el crédito, no esperamos que salga del sistema”, detalló.
En paralelo, el titular de la entidad reveló un fuerte crecimiento en la demanda: durante este año la cantidad de carpetas presentadas aumentó un 42% respecto de 2025, aunque una parte de los interesados no logró superar la evaluación crediticia.
Dentro de ese universo también hubo personas que, aun calificando, optaron por no tomar el financiamiento. “Un 17% desiste del crédito por diferentes motivos”, precisó. Además, reconoció un incremento entre quienes no pudieron avanzar por deudas registradas en el sistema financiero.
La mora, en la mira
Otro indicador abordado fue la mora. Simes contó que a comienzos de año había alcanzado el 6%, pero luego descendió al 4,06% tras el trabajo realizado con los beneficiarios.
“Somos flexibles, somos accesibles, refinanciamos para que no caiga ese crédito y podamos seguir recaudando para seguir prestándolo”, sostuvo. También comparó ese registro con el sistema privado, cuya morosidad, según señaló, ronda en promedio el 15%.
Para 2027, el organismo prevé ampliar las instancias de capacitación y las charlas informativas. La experiencia acumulada mostró que cada encuentro genera un incremento considerable de consultas y nuevas inscripciones.
“Cada vez que incrementamos las charlas, en nuestro sistema informático ingresan cien carpetas al otro día”, comentó.
Entre los contenidos con mayor demanda aparecen ventas digitales, marketing e inteligencia artificial, herramientas útiles para quienes recién comienzan una actividad y usan las redes sociales o el celular como principal canal comercial.
Montos, tasas y destino del dinero
Actualmente los trámites pueden iniciarse a través de la página del Fondo de Crédito. Una de las alternativas más utilizadas es Despegue Emprendedor, con montos de hasta $6 millones, que pueden otorgarse a sola firma cuando el solicitante tiene buena evaluación crediticia o mediante un garante.
Las demás líneas permiten acceder a montos mayores y requieren garantías específicas. Según Simes, algunas alcanzan los $200 millones, mientras que para determinados proyectos pyme el financiamiento puede llegar hasta los $500 millones.
En cuanto al costo financiero, la tasa vigente para los préstamos afrontados directamente por el Fondo se ubica en el 15% fija en pesos. Para otros esquemas canalizados mediante el nuevo mecanismo, mencionó tasas cercanas al 28% anual.
Respecto del destino del dinero, alrededor del 70% de los desembolsos se concentra en capital fijo. La mayor parte de los solicitantes busca adquirir equipamiento, ampliar instalaciones o realizar mejoras vinculadas al funcionamiento de sus negocios.
“La gente compra equipamiento, sobre todo, y también para modificaciones en el local o construir. Está saliendo mucho esa línea”, describió. En menor medida aparecen solicitudes destinadas a mercadería y capital de trabajo.
El seguimiento posterior es otro de los puntos centrales del programa. De acuerdo con los registros del organismo, aproximadamente el 90% de los emprendimientos financiados continúa en actividad.
Varios beneficiarios regresan para solicitar nuevos préstamos a medida que amplían sus proyectos. “Muchos de esos créditos solicitan recréditos hasta cinco veces. Hubo gente que agotó el cupo porque obviamente le fue tan bien que sigue creciendo”, destacó Simes.
El Fondo realiza además visitas posteriores al desembolso para verificar el destino de la inversión y conocer la evolución de cada iniciativa. Esa instancia permite detectar nuevas necesidades y orientar a quienes están en condiciones de acceder a otro financiamiento.
De cara al próximo año, Simes planteó que el objetivo será sostener una oferta que permita encontrar alternativas para distintos perfiles de solicitantes. “Cuando entren al Fondo de Crédito, tenemos tanto el Fondo como el Fondo de Garantías y el CFI. Con algún financiamiento van a salir, así que se acerquen”, concluyó.