El FMI tiene un plan para las tarifas: qué dice el informe que apoya el ajuste
El FMI publicó un informe donde critica los subsidios generalizados y recomienda reemplazarlos por transferencias focalizadas. Mientras tanto, en el AMBA la canasta de servicios públicos ya acumula un aumento que supera ampliamente a la inflación. ¿Qué pasará con las tarifas?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este martes un documento en el que califica a los subsidios generalizados como “ineficientes y costos” y recomienda reemplazarlos por transferencias de ingresos temporales y focalizadas. La postura del organismo respalda el camino que viene recorriendo el gobierno argentino, que desde diciembre de 2023 viene recortando las ayudas sobre las tarifas de transporte y energía.
El texto, titulado “Apoyo focalizado, no subsidios, puede proteger mejor a las personas cuando la inflación se dispara”, se basa en el capítulo 2 del informe WEO (World Economic Outlook) y fue difundido este martes. Allí el Fondo sostiene que, frente a los picos inflacionarios, muchos gobiernos optan por subsidios generalizados o controles de precios para contener el impacto, pero advierte que esos mecanismos resultan altamente costosos e ineficientes.
Los números que maneja el organismo son elocuentes: proteger a los sectores vulnerables mediante subsidios al consumidor cuesta entre 3 y 6 veces más que la asistencia directa, mientras que subsidiar a los productores cuesta entre 14 y 22 veces más.
Quiénes se benefician con los subsidios
El informe también apunta a la distribución de esos fondos. Según el FMI, los subsidios a la energía y los combustibles terminan beneficiando desproporcionadamente a los sectores más ricos. En los países evaluados, menos de 20 centavos de cada euro gastado en subsidios energéticos llegaron al 20% más pobre de la población.
Para el caso argentino, el documento convalida técnicamente la urgencia de desmantelar los subsidios universales a las tarifas y reemplazarlos por esquemas segmentados de tarifa social. La recomendación del Fondo es que los gobiernos prioricen transferencias de ingresos temporales y focalizadas a través de los sistemas de protección social ya existentes, de modo de resguardar las cuentas públicas.
El FMI también apunta contra la indexación
El organismo se pronuncia además en contra de los mecanismos de actualización masiva. Señala que los mercados emergentes suelen responder a las crisis indexando de forma generalizada los salarios mínimos, los salarios públicos y las pensiones. Cuando no hay espacio fiscal, advierte el FMI, esas subas deterioran las cuentas públicas y alimentan la inercia inflacionaria, en lugar de proteger de manera quirúrgica al sector informal en situación de indigencia.
El impacto concreto en el AMBA
Mientras el FMI difunde sus recomendaciones, los datos locales muestran el tamaño del ajuste. Un hogar promedio del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) que no recibe subsidios gastó en septiembre $268.405 para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet).
Desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 867%, mientras que se estima que el nivel general de precios lo hizo en 254%.
Los mayores ajustes corresponden al gas natural, que subió más de 1.600%, y al transporte, que aumentó casi 1.500%.
La canasta de septiembre representa el 14,6% del salario promedio registrado estimado ($2.024.647), una proporción que más que duplica la de fines de 2023, cuando era de menos del 6%.
Pese a estos aumentos, el Observatorio calcula que en los hogares del AMBA se pagan tarifas que, en promedio, cubren el 54% de los costos, por lo que el Estado se hace cargo del 46% restante.
