El FMI aprobó proyectos por US$70.000 millones, pero encendió una alarma por el riesgo país
El FMI le marcó al Gobierno que el riesgo país y la falta de crecimiento siguen siendo sus grandes preocupaciones, pero lejos de pedir un cambio de rumbo insistió con seguir ejecutando el programa tal como está. ¿Qué cuatro medidas acordó para intentar destrabar la actividad?
La portavoz del Fondo Monetario Internacional, Julie Kozack, expuso este jueves en Washington las principales inquietudes del organismo sobre la economía argentina: el crecimiento y el riesgo país. Sin embargo, lejos de sugerir un cambio de estrategia, el mensaje hacia el Gobierno fue claro: sostener el rumbo y profundizar la implementación del programa.
Durante la conferencia de prensa, Kozack fue consultada sobre el aumento del riesgo país y evitó hacer proyecciones. “Sobre esta cuestión, no voy a especular sobre lo que pueda pasar de acá en adelante, pero diría que nuestro mejor consejo para que Argentina siga reduciendo su riesgo país es continuar con su sólida implementación de políticas, es decir, seguir ejecutando el programa como se viene haciendo”, afirmó.
En esa línea, la vocera consideró que “particularmente la acumulación de reservas internacionales netas y el fortalecimiento de la posición externa, son realmente fundamentales para mejorar el riesgo país en Argentina”. Y remarcó que “estas son todas áreas en las que las autoridades están comprometidas, están tomando medidas y están implementando lo acordado”.
Cuatro medidas para potenciar el crecimiento
El FMI reconoció que la prensa le planteó que el país se encamina a dos trimestres consecutivos de caída de la actividad, lo que técnicamente implicaría entrar en recesión. Frente a eso, Kozack sostuvo que “en las discusiones que nuestro equipo mantuvo con las autoridades argentinas también hubo un entendimiento sobre la importancia de expandir los logros de la estabilización alcanzados hasta ahora hacia un mayor crecimiento y la creación de empleo”.
En ese marco, enumeró cuatro medidas acordadas con el Gobierno para apuntalar la actividad y extender sus beneficios. La primera apunta a profundizar los mercados de capitales y de créditos hipotecarios, con el objetivo de ampliar el acceso al financiamiento para respaldar la inversión privada y sostener la demanda interna.
La segunda consiste en mejorar la flexibilidad del mercado laboral para apoyar la creación de empleo en el sector privado. “Esto va a ser realmente importante para garantizar que los logros del crecimiento se traduzcan en puestos de trabajo”, subrayó.
La tercera medida es avanzar con las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente, mientras que la cuarta busca facilitar la ejecución de inversiones estratégicas bajo el marco del RIGI. Sobre este último punto, Kozack precisó que “ya se han aprobado proyectos por más de 70.000 millones de dólares”.
La funcionaria consideró que “junto con las reformas laborales y de mercado que se aprobaron a principios de este año, estos esfuerzos apuntan a fortalecer el crecimiento y el empleo en Argentina a lo largo del tiempo”. Y concluyó: “La prudencia macroeconómica continua, junto con reformas que respalden la inversión, el financiamiento y la creación de empleo, debería ayudar a la Argentina a fortalecer su resiliencia y a lograr un crecimiento más fuerte y duradero en el tiempo”.
El acuerdo técnico y los tres pilares
Kozack también dio detalles del acuerdo anunciado a principios de semana entre el personal técnico del Fondo y las autoridades argentinas, correspondiente a la tercera revisión del programa, que aún debe ser aprobado por el directorio ejecutivo. El paquete contempla una asistencia de unos 900 millones de dólares y se espera que el directorio lo trate “en algún momento de principios de diciembre”.
Según la vocera, el entendimiento se apoya en tres pilares: apoyar la desinflación continua, fortalecer la resiliencia de Argentina y potenciar el crecimiento. En ese sentido, remarcó que “las autoridades están totalmente comprometidas con el ancla fiscal de un equilibrio financiero cero”, y agregó que también se comprometieron a perfeccionar el marco de la política monetaria, lo que respaldará la remonetización de la economía y mejorará la gestión de la liquidez y la asignación del crédito.
Asimismo, aseguró que el Gobierno se comprometió a continuar con la reconstrucción de las reservas internacionales y a movilizar financiamiento para cumplir con las obligaciones de Argentina.
Los números que el Fondo destacó
Al anunciar el acuerdo técnico, el FMI había señalado que el programa “continúa arrojando resultados impresionantes, pese a una coyuntura mundial más compleja”. Entre los datos que respaldan esa evaluación, el organismo indicó que las reservas internacionales netas superaron el objetivo fijado para finales de junio en aproximadamente 4.000 millones de dólares, que el Banco Central compró cerca de 16.000 millones de dólares en lo que va del año y que la Tesorería captó más de 5.000 millones en divisas en los mercados locales.
A eso se suma que el BCRA refinanció 6.000 millones de dólares de sus operaciones repo, de los cuales 5.000 millones vencen en 2028. El Gobierno, con el respaldo de acreedores oficiales, movilizó además 3.200 millones de dólares en financiamiento bancario internacional con garantías y se encuentra muy avanzado en las gestiones para obtener 1.000 millones adicionales antes de fin de año.
El Fondo también ponderó las reformas estructurales en materia de comercio, trabajo, inversión y mercados de capitales, que según su visión están propiciando una economía más eficiente y orientada al mercado, con exportaciones en nuevos máximos. En tanto, las inversiones aprobadas en el marco del RIGI ya superan los 76.000 millones de dólares.
Respecto de las metas fiscales, el acuerdo contempla que el ancla fiscal seguirá siendo central, con el objetivo de alcanzar un superávit primario del 1,4% del PIB en 2026 y un esfuerzo similar en 2027. En materia monetaria, el Banco Central continuará fijando metas de agregados monetarios calibradas para apoyar la desinflación y la acumulación de reservas, preservando la flexibilidad del tipo de cambio dentro del régimen de bandas cambiarias.
Para reforzar la resiliencia, se seguirán fortaleciendo los colchones de reservas y se aplicará de forma sostenida la estrategia de financiamiento en divisas, que movilizará fondos de los mercados internos de capital, de socios oficiales y de los ingresos por privatizaciones. En cuanto a las reformas pendientes, las prioridades serán profundizar los mercados internos de capital, ampliar el acceso a financiamiento de largo plazo, facilitar las inversiones estratégicas del RIGI y avanzar con las concesiones de infraestructura ya adjudicadas.