¿El fin del vino argentino tal como lo conocemos? La reforma que tiene en vilo a Mendoza
El Gobierno impulsa una reforma que promete menos burocracia pero enciende alarmas en Mendoza. ¿Qué pasará con el fraccionamiento en origen, la COVIAR y los controles del INV? Los detalles que nadie te contó.
El Gobierno nacional avanza con una reforma vitivinícola que promete reducir costos y burocracia, pero productores y bodegueros de Mendoza anticipan un golpe letal para las PyMEs y las economías regionales. Mientras tanto, el INV ya actualizó sus aranceles con subas de hasta el 90%.
Arancazos que enojan a todo el sector
La Resolución 102/2026 del Instituto Nacional de Vitivinicultura disparó los valores de trámites clave. La Unión Vitivinícola Argentina (UVA) calculó que el incremento promedio ronda el 90% y expresó su “terminante oposición”. También se sumaron las quejas de Bodegas de Argentina y el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este.
Entre los nuevos costos: $50.000 por día y por inspector del INV, $75.000 por verificaciones en viñedos y $40.000 por pedidos de excepción a la Ley General de Vinos. La actualización reemplazó el esquema vigente desde marzo de 2024.
¿Por qué el Gobierno defiende el aumento?
La Secretaría de Agricultura justificó la medida señalando que los nuevos ingresos permitirán al INV financiar sus gastos operativos sin depender del Tesoro Nacional. Los fondos también se destinarán a un préstamo de 2010 y a un plan de obras. Sin embargo, las entidades productivas cuestionan que se trasladen costos a una actividad con rentabilidad en crisis.
El borrador que amenaza con cambiar todo
En paralelo, circula un anteproyecto del Ministerio de Desregulación de Federico Sturzenegger que propone modificaciones profundas. Aunque aún es un borrador sin ingreso al Congreso, ya genera polémica. Entre los puntos más sensibles: la derogación de la ley de fraccionamiento obligatorio en origen, la eliminación de la COVIAR y cambios en la definición de vino genuino.
¿Se podrán mezclar vinos argentinos con importados?
Uno de los puntos que más preocupa es la eliminación de la prohibición expresa de mezclar productos importados con vinos nacionales. Referentes del sector advierten que podría afectar la trazabilidad, confundir al consumidor y abrir la puerta a excedentes de otros países.
Menos controles del INV durante la producción
El borrador también propone limitar la fiscalización obligatoria del INV al tramo final de la cadena, haciendo voluntarias las certificaciones de origen, añada y variedad. Esto se suma a un proceso iniciado en noviembre de 2025, cuando se derogaron 973 de 1.207 disposiciones normativas.
Datos que chocan con la realidad del sector
Según el INV, el consumo interno de vinos creció 0,8% en el primer semestre y las exportaciones subieron 14,2%, superando los 392 millones de dólares FOB. Pero las entidades productivas sostienen que muchas bodegas y viñateros siguen con márgenes reducidos y precios deprimidos. El debate está servido: ¿más Estado o más mercado para salvar al vino argentino?